El precio del dólar en Colombia ha mostrado una tendencia a la baja durante las primeras semanas de enero de 2026, alimentando expectativas positivas entre importadores, consumidores y algunos sectores productivos. La divisa estadounidense, que cerró 2025 en niveles elevados por la incertidumbre internacional y la volatilidad regional, ha venido perdiendo terreno frente al peso colombiano ante una combinación de factores externos e internos que podrían prolongar este comportamiento en el corto plazo.
Analistas del mercado cambiario coinciden en que el movimiento del dólar no responde a una sola causa, sino a una convergencia de noticias económicas, decisiones de política monetaria y flujos de capital que están favoreciendo a las monedas emergentes, incluida la colombiana.
📉 Menor presión desde Estados Unidos
Uno de los principales factores que ha influido en la reciente caída del dólar es el cambio en las expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos. Durante enero, los mercados han interpretado señales de una inflación más controlada y de una economía estadounidense que empieza a desacelerarse, lo que ha reducido la probabilidad de nuevas subidas agresivas de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed).
Cuando las tasas en EE. UU. dejan de subir o se estabilizan, el dólar suele perder atractivo frente a monedas de países emergentes, ya que los inversionistas buscan mayores rendimientos en otros mercados. Esta dinámica ha beneficiado directamente al peso colombiano.
🏦 Política monetaria del Banco de la República
En el plano local, el Banco de la República ha mantenido una postura cautelosa pero creíble frente a la inflación. Aunque el ciclo de recortes de tasas ha sido gradual, los mercados valoran la estabilidad institucional y la previsibilidad del banco central, factores que fortalecen la confianza en la moneda local.
Además, la reducción progresiva de la inflación en Colombia ha disminuido el riesgo macroeconómico, lo que se traduce en menor demanda de dólares como refugio y un mayor apetito por activos denominados en pesos.
🛢️ Petróleo y materias primas, un impulso clave
Otro elemento determinante ha sido el comportamiento del precio internacional del petróleo. Colombia, como país exportador de crudo, se beneficia cuando los precios se mantienen relativamente altos o estables. En enero de 2026, el barril ha evitado caídas pronunciadas, lo que mejora el ingreso de divisas y fortalece la balanza externa.
A esto se suma el buen desempeño de otras materias primas y un mayor ingreso de dólares por exportaciones, lo que incrementa la oferta de divisas en el mercado cambiario local y presiona el dólar a la baja.
🌍 Flujo de capitales y percepción de riesgo
Los mercados financieros también han reaccionado a una mejor percepción de riesgo sobre Colombia, impulsada por señales de responsabilidad fiscal y una menor tensión política frente a meses anteriores. Fondos internacionales han retomado posiciones en deuda pública colombiana, generando ingresos de capital que fortalecen el peso.
Asimismo, la estabilidad regional y la ausencia de choques externos severos en América Latina han favorecido un entorno más propicio para las monedas de la región.
⚠️ Riesgos que podrían frenar la caída
Pese al panorama favorable, los expertos advierten que la tendencia bajista del dólar no está garantizada. Cualquier noticia negativa —como un repunte inesperado de la inflación en EE. UU., tensiones geopolíticas, una caída fuerte del petróleo o incertidumbre fiscal interna— podría revertir rápidamente el comportamiento del mercado cambiario.
Por ahora, el escenario base apunta a un dólar más estable o ligeramente a la baja durante el resto de enero, siempre que se mantenga la actual combinación de factores económicos.



