Portugal llega a Toronto con la obligación de confirmar que tiene nivel para ir lejos en este Mundial
Los lusos de Roberto Martínez afrontan este partido cargados de dudas acumuladas en la fase de grupos pero con una plantilla que sobre el papel es una de las más talentosas del torneo. El empate 1-1 ante Congo, la goleada a Uzbekistán y el aburrido 0-0 ante Colombia dejaron un sabor agridulce que los medios portugueses y el mundo del fútbol no han pasado por alto. La dependencia excesiva de Cristiano Ronaldo, que a sus 41 años sigue jugando todos los minutos sin ser el Ronaldo de antes, ha generado el debate más incómodo dentro del vestuario luso, con algunos jugadores señalando que CR7 es “uno más de la nómina”, una frase que encendió todas las alarmas antes de los dieciseisavos.
Sin embargo, Portugal tiene los recursos para resolver este partido con autoridad si Bruno Fernandes, Bernardo Silva y Rafael Leão aparecen todos al mismo tiempo. Esos tres jugadores, en su mejor versión, pueden desbordar a cualquier defensa del mundo, y contra una Croacia que encajó cuatro goles ante Inglaterra tienen la oportunidad perfecta para explotar. El ganador de este duelo se medirá al vencedor de España vs Austria en octavos, lo que da una dimensión enorme al partido de esta tarde en el BMO Field de Toronto. Para Portugal es el momento de callarse las bocas y demostrar que la fase de grupos fue solo un período de adaptación, y que el verdadero equipo aparece cuando el torneo se pone serio de verdad.




