Portugal llega a Dallas desgastado, sin descanso suficiente y con el fantasma de Croacia aún en la cabeza
La principal complicación de Portugal ante España no es táctica sino física y emocional. Los lusos apenas tuvieron tres días de recuperación entre el dramático triunfo sobre Croacia, que se resolvió con un gol en el minuto 94 más una polémica anulación del VAR en el 102, y el partido de hoy en Dallas. Ese desgaste físico y mental es significativo frente a una España que llegó descansada y con la mente despejada después de golear 3-0 a Austria sin mayores sobresaltos. Roberto Martínez tendrá que gestionar con inteligencia el once inicial sabiendo que varios de sus jugadores acumulan minutos y tensión que España no tiene.
A eso se suman las dudas individuales que rodean al equipo portugués: Cristiano Ronaldo fue sustituido al minuto 81 ante Croacia, lo que genera preguntas sobre si arrancará de titular hoy, y el nivel general del equipo ha estado lejos de ser consistente en todo el torneo. Portugal demostró ante Croacia que tiene corazón y que nunca se rinde, pero esa misma tendencia a sufrir innecesariamente en los partidos es la mayor debilidad contra una España que castiga cada error con una eficiencia quirúrgica. Los lusos tienen el talento para ganar, pero necesitan un partido casi perfecto para superar a una Roja que llega en el mejor momento de todo el torneo.



