Por Ricaurte Losada Valderrama
Frente a la actual coyuntura política y social, no solo por lo preocupante que esta es, sino porque la participación es el requisito esencial de la democracia, se impone votar este domingo.
Se trata de elegir nuevo Congreso y de escoger tres candidatos a la presidencia, es decir que estaremos seleccionado a los miembros del Parlamento, una de las bases fundamentales de la democracia y poniéndole cimientos en buena parte al proceso político que culminará con la elección de presidente(a) de la República a través de las tres consultas que se realizarán.
Entonces, no es un asunto menor, pues sin buen Congreso, tenemos una democracia recortada y, sin buen gobierno, las posibilidades de vida, paz, bienestar y desarrollo son también muy limitadas, sobre todo por tener un presidencialismo exagerado que debiera cambiarse por un régimen parlamentario, o por lo menos semiparlamentario, que nos evite exageraciones e improvisaciones como las que estamos viviendo, así el gobierno haya tenido algunos aciertos, que por supuesto deben reconocerse y aplaudirse, pero que con un cambio de régimen podrían evitarse, en razón a que en ese caso el Parlamento tendría mayor control sobre el Ejecutivo, hecho que evitaría los desmanes, pues el control tendría mayor eficacia. Pero bien, por ahora tenemos que actuar bajo las condiciones institucionales que nos rigen.
No votaré la consulta, pues al tener candidato al Senado y votar por uno de los precandidatos(as) de las tres consultas, estaría invitando a que los partidarios de los aspirantes distintos al que escogiera, les daría una señal de no apoyo al candidato nuestro: Juan Carlos Losada, el L22 al Senado de la República.
¿Y por qué votar por Juan Carlos? Porque ha sido autor y/o ponente de veinticinco leyes y/o de reformas constitucionales, durante los tres periodos que lleva en la Cámara de Representantes por Bogotá; porque tiene una propuesta clara para continuar su ya largo y fecundo trabajo ambientalista y animalista en defensa de los derechos esenciales del ser humano y no solo de los colombianos.
También porque a través de sus distintos proyectos y del control político independiente que ejerce, ha conseguido avances vitales como los referidos a la segunda vuelta para la elección del alcalde mayor de Bogotá y de su propuesta para que los alcaldes locales sean elegidos popularmente; el inicio de la transformación cultural a través de la prohibición de las corridas de toros y de la declaratoria de los animales como seres sintientes y, en general, sus logros de una mayor protección a los derechos sociales e individuales.
Además, Juan Carlos es el único congresista que se ha opuesto de manera abierta y contundente a la errada Dirección Liberal y, porque en consecuencia, tengo la esperanza de que ayude de manera constante y decisiva a transformar al Partido Liberal que fue mi lucha de tantos años; porque sus banderas socialdemócratas, rescatarán al Liberalismo de las garras del Neoliberalismo en que las sumió el presidente Gaviria y porque representa cambios institucionales profundos, que podrán permitir no solo renovar al Liberalismo sino a la política en Colombia.
Es transparente y lucha de manera abierta contra la corrupción, flagelo del cual fui víctima, cuando se puso la justicia al servicio de la política.
@ricaurtelosada



