Un operativo conjunto entre la Policía Nacional, la DEA de Estados Unidos, la Fiscalía, el Ejército y la Fuerza Aeroespacial permitió la ubicación y destrucción de un gigantesco laboratorio de cocaína en zona rural de Mosquera, en el departamento de Nariño.
Según las autoridades, el complejo ilegal estaba ubicado en la vereda Trejos del Mar y contaba con seis estructuras interconectadas con capacidad para producir hasta dos toneladas de clorhidrato de cocaína por semana.
Durante la operación fueron hallados 1.710 kilogramos de cocaína listos para distribución, cerca de 694 galones de cocaína en suspensión y maquinaria industrial utilizada para el procesamiento del alcaloide, entre ellas prensas hidráulicas, hornos microondas, equipos de vacío y plantas eléctricas. También encontraron dormitorios acondicionados para unas 30 personas y alimentos en preparación.
La Policía señaló que el laboratorio pertenecería a una red criminal transnacional liderada por alias “Junior”, la cual mantenía alianzas con estructuras disidentes de las Farc en el Pacífico nariñense para garantizar las operaciones de narcotráfico y la salida de cargamentos hacia Centroamérica y Estados Unidos.
El teniente coronel Óscar Andrés Gómez Castro, de la Dijín, calificó el procedimiento como “el golpe más importante contra el narcotráfico en Nariño en lo corrido de 2026”. Las autoridades estiman que la infraestructura destruida estaba valorada en unos 2.500 millones de pesos.



