Policía rescata a un menor de 3 años que permanecía encerrado bajo llave en Usaquén

Un angustiante caso de presunto descuido infantil encendió las alarmas en la localidad de Usaquén, al norte de Bogotá, luego de que uniformados de la Policía Metropolitana de Bogotá rescataran a un menor de apenas tres años que se encontraba encerrado bajo llave en una vivienda del sector.

El hecho ocurrió esta semana, cuando vecinos del barrio alertaron a las autoridades tras escuchar el llanto constante del niño durante varias horas. Según relataron residentes del conjunto residencial, la situación generó preocupación debido a que ningún adulto respondía a los llamados ni se evidenciaba presencia de cuidadores en el inmueble.

Tras recibir el reporte a través de la línea de emergencia, una patrulla del cuadrante acudió al lugar y, luego de verificar la situación, procedió a ingresar a la vivienda con el fin de salvaguardar la integridad del menor. De acuerdo con el informe preliminar, el niño estaba solo al interior del apartamento y la puerta se encontraba asegurada con llave desde afuera.

Los uniformados lograron poner al menor a salvo y brindarle atención inmediata mientras se establecía contacto con familiares. Posteriormente, el caso fue puesto en conocimiento del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), entidad encargada de velar por la protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes en el país.

Voceros de la Policía indicaron que se abrió una indagación para esclarecer las circunstancias en las que el menor quedó solo en la vivienda y determinar si hubo negligencia o vulneración de derechos. Las autoridades reiteraron que dejar a un menor sin supervisión constituye un riesgo grave, especialmente cuando se trata de niños de corta edad.

Habitantes del sector manifestaron su preocupación por lo ocurrido y destacaron la rápida reacción de los uniformados. “Fue desesperante escuchar al niño llorar tanto tiempo. Gracias a que avisamos a tiempo se pudo evitar algo peor”, comentó una vecina que prefirió no revelar su identidad.

Desde el ICBF se informó que el menor fue valorado por profesionales y que se activaron las rutas de restablecimiento de derechos correspondientes, las cuales pueden incluir acompañamiento psicosocial a la familia y seguimiento institucional.

Este caso reabre el debate sobre la responsabilidad de los adultos en el cuidado de la primera infancia y la importancia de la denuncia oportuna por parte de la comunidad. Las autoridades hicieron un llamado a reportar cualquier situación que ponga en riesgo a menores de edad a través de la línea 123 o los canales oficiales de atención.

Mientras avanzan las investigaciones, el menor permanece bajo protección institucional preventiva, a la espera de que se definan las medidas administrativas pertinentes. El hecho deja en evidencia la relevancia de la vigilancia comunitaria y la articulación entre ciudadanía y autoridades para prevenir posibles tragedias.

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