En el marco del Día Internacional contra la Explotación Sexual Comercial el próximo 23 de septiembre, la Policía Nacional adelanta en Ipiales acciones de sensibilización y prevención orientadas a alertar a la comunidad sobre los riesgos que enfrentan especialmente niños, niñas y adolescentes frente a diferentes formas de explotación y vulneración de sus derechos.
La jornada busca poner nuevamente la atención sobre una problemática que no solamente está relacionada con la explotación sexual comercial, sino que puede estar vinculada a fenómenos como la trata de personas, la explotación de menores de edad, el abuso y otras formas de violencia que pueden presentarse mediante engaños, amenazas, manipulación o aprovechamiento de situaciones de vulnerabilidad.
En Colombia, la trata de personas constituye una grave vulneración de los derechos humanos y puede tener distintas finalidades de explotación. La condición fronteriza de municipios como Ipiales demanda, además, fortalecer las acciones de prevención, identificación de posibles víctimas y articulación entre las autoridades y las comunidades.
Desde la Policía Nacional se insiste en que la prevención no debe limitarse a los operativos de control. La información, la denuncia oportuna y el acompañamiento a las posibles víctimas son elementos fundamentales para evitar que estas conductas permanezcan ocultas.
El subintendente Ediel Araujo, de la Policía Nacional en Ipiales, destacó la importancia de mantener activas las campañas pedagógicas y de sensibilización, especialmente dirigidas a padres de familia, docentes, jóvenes y comunidad en general.
Desde su postura institucional, Araujo señala que la protección de niños, niñas y adolescentes debe ser una responsabilidad colectiva, por lo que considera fundamental que las familias y comunidades conozcan las señales de alerta y no guarden silencio ante situaciones que puedan representar explotación, abuso o captación de personas.
El llamado de la Policía también está dirigido a evitar la normalización de conductas que vulneren la dignidad y los derechos de las personas. La explotación sexual comercial no puede ser entendida como una actividad voluntaria cuando existe de por medio coerción, engaño, abuso de poder o aprovechamiento de condiciones de vulnerabilidad.
En el caso de los menores de edad, la protección debe ser aún más rigurosa. Ningún niño, niña o adolescente puede ser objeto de explotación sexual, y cualquier situación que genere sospecha debe ser puesta en conocimiento de las autoridades competentes para activar las rutas de protección correspondientes.
Desde Ipiales, la Policía Nacional reiteró su llamado a la ciudadanía para fortalecer la prevención y la denuncia, particularmente en contextos donde factores como la movilidad fronteriza, la vulnerabilidad económica, el engaño a través de redes sociales y las falsas ofertas pueden ser aprovechados por quienes buscan captar víctimas.
La conmemoración se convierte así en una oportunidad para recordar que combatir la explotación sexual comercial y la trata de personas requiere mucho más que acciones policiales: implica educación, protección integral, atención a las víctimas, denuncia, investigación judicial y un compromiso permanente de toda la sociedad con la dignidad humana.



