Un trágico caso ocurrido en Perú ha generado conmoción luego de conocerse la muerte de un joven suboficial de la Policía Nacional que, presuntamente, consumió accidentalmente un yogur contaminado con veneno que hacía parte de una investigación judicial. El hecho ocurrió en la comisaría de Aguaytía, en la provincia de Padre Abad, región de Ucayali.
La víctima fue identificada como José William Pérez Cubas, de 22 años, quien se encontraba de turno cuando habría tomado una botella de yogur sin percatarse de que el envase había sido incautado como evidencia en un caso relacionado con un presunto envenenamiento. Según medios locales, el recipiente no contaba con una adecuada identificación ni con las medidas de seguridad requeridas para este tipo de pruebas judiciales.
Minutos después de ingerir el producto, el uniformado comenzó a presentar fuertes dolores abdominales, malestar general y signos de intoxicación severa. Sus compañeros lo trasladaron de emergencia a un centro médico cercano, pero pese a los esfuerzos del personal de salud, falleció horas después.
Las autoridades peruanas iniciaron una investigación para determinar cómo una sustancia peligrosa permanecía al alcance del personal policial y por qué no se habrían cumplido los protocolos de custodia de evidencias. La necropsia realizada en Pucallpa busca establecer con precisión el tipo de veneno presente en la bebida.
El caso también provocó fuertes cuestionamientos sobre el manejo de pruebas judiciales dentro de las dependencias policiales. Familiares del joven oficial exigieron una investigación exhaustiva y sanciones para los responsables de las posibles fallas en la cadena de custodia.




