En Ipiales, la Policía de Infancia y Adolescencia continúa liderando procesos pedagógicos enfocados en la prevención del consumo, la comercialización y la fabricación de sustancias psicoactivas (SPA) en entornos escolares, especialmente en sectores rurales.
De acuerdo con la subintendente Marcela Moreno, estas jornadas buscan no solo informar, sino generar conciencia en estudiantes de bachillerato sobre los efectos nocivos del consumo de drogas, así como las consecuencias legales que pueden enfrentar dentro del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes.
Las actividades se desarrollan en dos momentos clave. En primer lugar, se realizan encuentros con estudiantes, donde se abordan temas como factores de riesgo, presión social, toma de decisiones y cuidado de la salud mental. Posteriormente, se llevan a cabo espacios con padres de familia, en los que se brinda orientación práctica para identificar señales de alerta, conocer las distintas formas de presentación de las drogas y entender las modalidades utilizadas para su distribución en contextos escolares.
Este trabajo articulado cuenta con el apoyo de instituciones educativas como la Institución Educativa Municipal Microempresarial Los Andes, que, a través de su área de orientación escolar, fortalece estos procesos formativos junto a la Policía Nacional.
Desde la comunidad, el líder social, padre de familia y regidor Brayan Cadena, residente en la vereda Camellones del Resguardo Indígena de San Juan, resaltó la importancia de estas iniciativas. Señaló que este tipo de capacitaciones permiten a las familias estar mejor preparadas para acompañar a sus hijos y prevenir situaciones de riesgo que puedan afectar su desarrollo integral.
Estas estrategias no solo apuntan a reducir el consumo de sustancias, sino también a fortalecer entornos protectores que promuevan el bienestar físico, emocional y social de niños, niñas y adolescentes, consolidando una educación con enfoque preventivo y comunitario.



