Por: Chucho Martínez
La primera vez que escuchamos la palabra polarizado se refería a la aplicación de una película de poliéster protectora de los vidrios de carros que regula el paso de la luz solar impidiendo que las personas que se encuentran fuera del vehículo puedan ver con nitidez el interior. Hoy polarizar es división radical de la opinión pública en extremos o polos opuestos, es discrepar y separar, quedando el conjunto en un estado de polarización. Cuando hablamos de polarización nos referimos a diferencias que se vuelven oposiciones porque se manifiestan como conflictos intensos que al mismo tiempo concentran, absorben o ‘polarizan a favor de uno de los extremos como los hacen las fuerzas electromagnéticas. Entonces nos imaginamos una pila o batería que tiene los polos positivo y negativo que por su ubicación parecen irreconciliables, salvo se encuentren produciendo corriente y luz.
La dialéctica enseña que, en la naturaleza, la sociedad y el pensamiento humano siempre existirán contradicciones polarizantes, muchas de ellas irreconciliables, dentro de una estructura, por lo tanto, la única manera de resolver esas contradicciones es mediante revoluciones que cambien una estructura por otra, ya que el modelo de sociedad vigente no resuelve las contradicciones sino que las agudiza. Eso es lo que se llama en la filosofía marxista, la negación de la negación que consiste en negar, eliminar el modelo de sociedad anterior imponiendo otro, nuevo, acogiendo eso si, elementos positivos del tipo de sociedad anterior. Resolver contradicciones sociales es avanzar.
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El gobierno de Petro, debe reconocer que el país esta polarizado, y que está obligado a atender esas contradicciones, así en el proceso encuentre dificultades propias de la estructura de la sociedad económica que no quiere ceder parte de sus privilegios, recurriendo para ello, a la manipulación, porque el poder económico se extiende al político y comunicacional que encuentra un precioso caldo de cultivo en la falta de cultura política de un país, que aun registra rezagos coloniales, con una cultura agiotista de señores medievales que viven de la renta y les genuflexiones de la sociedad que se resiste a la modernidad del siglo XV que llevó al mundo al renacimiento inspirado en la racionalidad y las ciencias; es decir, quitar la película que no deja ver al interior del carro de la historia.

