El sábado 7 de marzo, los 201 kilómetros de caminos blancos y asfalto de la Toscana italiana fueron el escenario de un nuevo monólogo de Tadej Pogačar en la vigésima edición de la Strade Bianche. El esloveno del UAE Team Emirates XRG se convirtió en el único ganador de cuatro títulos en la historia de la prueba, después de haber ganado también en 2021, 2022 y 2024, atacando en solitario en el Monte Sante Marie a falta de 27 kilómetros para la meta y llegando a la Plaza del Campo de Siena con casi cuatro minutos de ventaja sobre el siguiente corredor. Fue una de las victorias más autoritarias que se recuerdan en la historia de la carrera y una demostración contundente de que Pogačar llega al 2026 en un estado de forma que amenaza con hacer de esta temporada la más dominante de su carrera.
Detrás de Pogačar, la batalla por el podio fue vibrante y competida. El segundo lugar fue para el belga Wout van Aert, que atacó a falta de 15 kilómetros de la meta y no pudo alcanzar al esloveno pero se impuso en el sprint del grupo perseguidor con gran autoridad. El tercer lugar fue para el joven francés Paul Seixas de solo 19 años, quien confirmó así el potencial extraordinario que había mostrado en la Faun-Ardèche Classic de la semana anterior. Tom Pidcock, campeón de la edición de 2023, abandonó la carrera en el kilómetro 140 tras sufrir una caída en uno de los sectores de grava que le dejó el hombro derecho dolorido, aunque las primeras informaciones médicas descartaron una fractura y apuntaron a una contusión fuerte.
Egan Bernal completó la carrera con una actuación que sus seguidores calificaron como prometedora. El zipaquireño del INEOS Grenadiers terminó en el octavo lugar, a 4 minutos y 22 segundos del ganador Pogačar, un resultado que lo ubica entre los mejores diez clasificados de una prueba de enorme exigencia y que confirma que el proceso de puesta a punto del colombiano avanza por el camino correcto. Cyclingnews destacó la regularidad de Bernal en los sectores de grava, donde el colombiano gestionó bien la energía sin arriesgar caídas innecesarias, y su capacidad de mantenerse en el grupo de los mejores hasta el ataque definitivo de Pogačar, momento en que el ritmo superó sus posibilidades del día.
El análisis del rendimiento de Bernal en la Strade Bianche tiene que leerse en el contexto del plan de temporada que el INEOS ha diseñado para el colombiano. La prueba del sábado no era el objetivo principal de Egan, sino un escalón importante en el proceso de adquisición de forma que tiene como picos la Tirreno-Adriático en la segunda semana de marzo, la Volta a Catalunya en abril y eventualmente el Tour de Francia o el Giro de Italia, dependiendo de cómo evolucione la temporada. Un octavo lugar en la Strade Bianche como parte de una preparación gradual es un resultado que el cuerpo técnico del equipo valora positivamente y que justifica la estrategia de correr muchas pruebas de un día antes de abordar las grandes vueltas.
La Strade Bianche 2026 quedará en la historia del ciclismo no solo por el cuarto título de Pogačar sino también por el homenaje que los organizadores de RCS Sport rindieron al esloveno bautizando con su nombre el sector Colle Pinzuto, el tramo de grava más duro de la carrera, que a partir de esta edición se llamará oficialmente Colle Pogačar. Es la primera vez en la historia de la prueba que un sector lleva el nombre de un corredor en activo, un reconocimiento sin precedentes al dominio que el ciclista de Komenda ha ejercido sobre esta carrera. El propio Pogačar, tras la victoria, agradeció el gesto con visible emoción en la Plaza del Campo de Siena.
Con el resultado de la Strade Bianche ya analizado, la atención del ciclismo colombiano se desplaza a las próximas citas del calendario. Este miércoles 11 de marzo arranca la Tirreno-Adriático, la carrera por etapas que une la costa del Mar Tirreno con el Mar Adriático y que es considerada la prueba más importante del inicio de la temporada europea de las grandes vueltas. Egan Bernal estará en la salida con el maillot de campeón nacional colombiano y con el octavo lugar de la Strade como tarjeta de presentación. Junto a él participarán Pogačar como gran favorito, Remco Evenepoel del Soudal Quick-Step, el ecuatoriano Richard Carapaz y varios colombianos más que completan el nutrido pelotón latinoamericano en esta primera semana intensa del ciclismo europeo.
El próximo gran evento del ciclismo colombiano en el exterior, más allá de los resultados individuales de Bernal y sus compatriotas en la Tirreno, será el sorteo de los equipos para el Mundial de Ciclismo en Ruta que se disputará en Kigali, Ruanda, en septiembre de 2026. Colombia, cuya delegación ciclística para el Mundial todavía no está definida, tendrá como principales candidatos al podio a Bernal, Nairo Quintana si sigue en actividad, y a la generación de jóvenes escaladores que han comenzado a emerger en los equipos del World Tour. El ciclismo colombiano, con presencia en casi todas las carreras importantes del calendario europeo, vive en 2026 uno de sus mejores momentos de representación internacional en la historia de este deporte en el país.



