Pochettino silencia a los críticos: de la incertidumbre previa al torneo al liderato del Grupo D
Antes del Mundial, las dudas sobre Mauricio Pochettino eran enormes. El técnico argentino llegó a Estados Unidos en 2024 con un proyecto ambicioso pero sin resultados inmediatos que lo respaldaran, y la presión de dirigir a un anfitrión en su propia Copa del Mundo generaba más nerviosismo que confianza. El propio Pochettino reconoció vivir con la crítica constante, confesando que si metes tres goles te preguntan por qué no fueron cuatro, una presión que aprendió a ignorar gracias a su experiencia en España, Francia e Inglaterra.
Hoy el panorama es completamente distinto. Estados Unidos es el único anfitrión invicto del torneo, ha construido un equipo con identidad clara, presión alta y 17 de sus 26 jugadores compitiendo en Europa. Incluso sin Christian Pulisic por lesión ante Australia, el equipo no se resintió y dominó con un 62% de posesión. Los propios jugadores ya hablan abiertamente de ganar el Mundial, algo impensable hace apenas unos meses. Pochettino encontró una generación talentosa y la convirtió en un equipo de verdad.


