El nuevo gobierno de Colombia anunció que pondrá en marcha un plan de choque para atender la crisis del sistema de salud antes de impulsar reformas de fondo. La estrategia busca garantizar la continuidad de los servicios mientras se estabilizan las finanzas del sector.
Entre las principales medidas propuestas están:
- Inyección de recursos para aliviar la crisis de liquidez de hospitales, clínicas y otros prestadores de servicios de salud.
- Mantener el modelo de aseguramiento, pero con mayores exigencias de control, supervisión y transparencia para las EPS, en lugar de eliminarlas.
- Revisión periódica del uso de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) y de la ejecución de los recursos del sistema.
- Fortalecer el giro de recursos desde la ADRES para reducir retrasos en los pagos y mejorar el flujo financiero.
- Priorizar la atención a los pacientes, evitando interrupciones en la entrega de medicamentos, citas, tratamientos y procedimientos durante la transición.
La nueva ministra de Salud, Ana María Vesga, tendrá como reto inmediato recuperar la confianza entre el Gobierno, las EPS, las IPS y el personal de salud, mientras se atienden problemas como la cartera hospitalaria, el acceso a medicamentos y la oportunidad en la atención. Estos temas fueron señalados como prioridades en el debate público sobre el plan de choque.
El contexto es un sistema que llega con fuertes dificultades financieras y operativas tras varios años de debate sobre la reforma a la salud. El gobierno entrante ha planteado que su enfoque será corregir fallas del modelo existente mediante medidas urgentes de estabilización antes de impulsar cambios estructurales.




