Desesperados aseguraron sentirse residentes de los barrios aledaños a los centros de abasto, comerciantes organizados y peatones por la permanente invasión del espacio público.
De acuerdo con la representante de los comerciantes organizados de la plaza de mercado El Tejar, Socorro Reyes, los desórdenes generados por los trabajadores callejeros predominan los días de ferias, especialmente los lunes.
“Pese a las medidas implementadas por las autoridades para conservar el orden, en los alrededores de ese centro de abastos pululan las basuras, las congestiones, las ventas ilegales y la inseguridad”, dijo.
Además expuso que los comerciantes ilegales de frutas, verduras y carnes tienen en la ruina a quienes al interior de la plaza de mercado pagan cumplidamente los impuestos. Agregó que al inicio de cada semana son más de 70 los vendedores callejeros que obstaculizan la movilidad vehicular y peatonal.
“Todos necesitamos trabajar para solventar las necesidades básicas del hogar, pero no es justo que algunos comerciantes internos aparte de tener sus puestos fijos intenten ampliar sus ventas en sitios no permitidos”, dijo.
“Varios de ellos quieren sacar ventaja en todas las plazas de mercado, invadiendo el espacio público y afectando a quienes trabajan cumpliendo la ley. Este es un problema que se está saliendo de control y por eso es indispensable el apoyo de las autoridades competentes”, dijo el presidente de la Asociación de pequeños comerciantes de papa de la plaza de mercado El Potrerillo, Sérbulo Morillo.
Agregó que las aglomeraciones aparte de generar incomodidades ocasionan inseguridad y aumentan el riesgo de contagio de Covid-19.

