Diversas organizaciones médicas y científicas en Colombia solicitaron al Invima ampliar el acceso a un medicamento que protege a los bebés contra infecciones respiratorias graves, especialmente en los primeros meses de vida.
El llamado se centra en el uso de un anticuerpo monoclonal que previene el virus respiratorio sincitial (VRS), una de las principales causas de hospitalización en niños pequeños. Aunque este virus suele provocar síntomas leves similares a un resfriado, en los lactantes puede derivar en enfermedades graves como bronquiolitis o neumonía.
Actualmente, el uso de este medicamento en el país está limitado a bebés considerados de alto riesgo, como prematuros o aquellos con enfermedades cardíacas o pulmonares. Sin embargo, los expertos advierten que esta restricción deja por fuera a una gran parte de la población infantil vulnerable.
Según los especialistas, la mayoría de hospitalizaciones por este virus ocurre en bebés sanos que no presentan condiciones previas, lo que evidencia la necesidad de ampliar la cobertura del tratamiento preventivo.
Además, señalan que en otros países ya se ha implementado una estrategia más amplia con resultados positivos, logrando reducir significativamente los casos graves y las hospitalizaciones en menores de edad.
Los expertos también destacaron que existen situaciones en las que los recién nacidos no reciben suficiente protección, como cuando las madres no han sido vacunadas durante el embarazo o cuando el bebé nace poco tiempo después de la inmunización materna.
Ante este panorama, las organizaciones médicas insisten en que las decisiones regulatorias deben ajustarse a la evidencia científica más reciente y a las experiencias internacionales, con el fin de proteger a un mayor número de niños.
Por su parte, el debate también incluye factores económicos, ya que este tipo de tratamientos puede tener un alto costo. Sin embargo, los especialistas consideran que su implementación más amplia podría ser costo-efectiva al reducir hospitalizaciones y complicaciones graves.
La decisión final queda en manos del Invima, que deberá evaluar la evidencia disponible para determinar si amplía el acceso a este medicamento y fortalece así la protección de la población infantil en el país.




