Bogotá / Washington. En medio de un giro inesperado en las relaciones bilaterales, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, acordaron emprender “acciones conjuntas” para enfrentar al Ejército de Liberación Nacional (ELN), la guerrilla que opera en la frontera colombo-venezolana, informaron fuentes oficiales a medios nacionales e internacionales.
El anuncio se produjo luego de la primera llamada telefónica entre ambos mandatarios, realizada el miércoles por la noche en medio de un contexto de fuertes tensiones diplomáticas entre los dos países. En los últimos días, las relaciones se habían visto afectadas por los bombardeos estadounidenses en Caracas, la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y declaraciones públicas de Trump que generaron alarma en Bogotá.
¿Qué acordaron contra el ELN?
El ministro del Interior colombiano, Armando Benedetti, explicó que durante la conversación Petro solicitó a Trump apoyo para “golpear duro al ELN” en las zonas fronterizas con Venezuela, donde el grupo armado mantiene actividad significativa y se refugia tras enfrentamientos con la fuerza pública colombiana.
Benedetti señaló que el compromiso no se limita únicamente a acciones dentro de Colombia, sino también a medidas coordinadas para evitar que los combatientes utilicen territorio venezolano como retaguardia después de los enfrentamientos.
Aunque aún no se han detallado los mecanismos específicos de cooperación, el acuerdo representa un paso hacia la coordinación entre Bogotá y Washington en materia de seguridad, después de meses de desencuentros.
Un acercamiento tras tensiones
La llamada también sirvió para rebajar el tono de las tensiones que se habían acumulado entre los dos gobiernos. Trump, quien en semanas recientes había emitido advertencias que incluyeron la posibilidad de acciones militares, aceptó la invitación de Petro para reunirse próximamente en la Casa Blanca y sostuvo un diálogo más diplomático.
El vicecanciller colombiano, Mauricio Jaramillo, calificó el ambiente tras la conversación como de “alivio y tranquilidad”, aunque subrayó que la palabra clave en este momento es “cautela” y descartó triunfalismos.
Contexto regional
El acuerdo llega en un momento de fuertes desafíos regionales, con la seguridad fronteriza, el narcotráfico y los grupos armados ilegales como temas prioritarios en la agenda de seguridad entre Colombia, Estados Unidos y países vecinos.
Además, la comunicación entre los presidentes incluyó la confirmación de la próxima visita de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, a Bogotá, como parte de un esfuerzo diplomático más amplio para estabilizar la región.

