El cierre de las operaciones lácteas de las marcas Algarra y Lechesán en Colombia generó reacciones del presidente Gustavo Petro, quien propuso que los campesinos se organicen en una cooperativa para continuar con la industrialización de la leche y producir leche en polvo.
La decisión se produjo después de que la empresa Gloria Foods anunciara la suspensión indefinida de su negocio lácteo en el país y el cierre de su planta en el municipio de Cogua, Cundinamarca. Con esta medida desaparecen del mercado colombiano las marcas Algarra, fundada en 1952, y Lechesán, que operaba desde 1971.
El mandatario colombiano afirmó que los productores de leche de municipios como Cogua y Zipaquirá deberían organizarse en una cooperativa para procesar el producto y transformarlo en leche en polvo, con el objetivo de mantener la actividad económica en la región.
Además, Petro señaló que la marca Algarra habría sido sancionada anteriormente por presunta adulteración de leche, lo que también influyó en el debate público sobre el cierre de la compañía en el país.
La salida de Gloria Foods del negocio lácteo también implicó el cierre parcial de la planta de Cogua y el fin de otras actividades relacionadas con esta línea de producción, lo que dejó sin empleo a cerca de 150 trabajadores en diferentes ciudades del país.
La empresa explicó que la decisión responde a una revisión estratégica de su portafolio en la región y que, a partir de ahora, concentrará su operación en Colombia principalmente en el mercado de bebidas.




