Petro se jugaría su última carta: reforma laboral o consulta popular, pero no ambas

El presidente podría desistir del controvertido decreto para la consulta si el Congreso aprueba la reforma laboral en conciliación final

A pocas horas del cierre de la legislatura, el presidente Gustavo Petro estaría dispuesto a dar marcha atrás con la consulta popular, siempre y cuando el Congreso le dé luz verde a uno de sus proyectos bandera: la reforma laboral. La estrategia política del Ejecutivo llega al límite en una de las semanas más tensas para el gobierno en su relación con el Legislativo.

El presidente pondría punto final al llamado “decretazo”, como ha sido bautizada la polémica decisión de convocar a una consulta popular sin el visto bueno del Senado, si la Cámara de Representantes y el Senado concilian favorablemente la reforma laboral que fue revivida en las últimas semanas.

Plenaria del Senado de este 17 de junio. | Foto: Senado.

Consulta suspendida y reforma en la cuerda floja

La consulta popular, que buscaba refrendar en las urnas la reforma laboral y estaba prevista para el 7 de agosto, fue suspendida por el Consejo de Estado tras demandas de varios congresistas, al considerar que el decreto con el que Petro la convocó tenía irregularidades de procedimiento, principalmente por haber sido expedido luego de que el Senado rechazara la propuesta.

Pese a esa suspensión, desde el Ejecutivo se mantenía el discurso de que la consulta seguía en pie, incluso como una presión indirecta para lograr la aprobación de la reforma. Sin embargo, ahora se perfila un cambio de rumbo: si el Congreso aprueba el proyecto laboral en su versión conciliada, el presidente se comprometería a desistir de la consulta.

Lo que propone la reforma laboral

El texto conciliado de la reforma incluye propuestas clave del progresismo, entre ellas:

  • Ampliación de la jornada nocturna desde las 6:00 p.m.
  • Mayor pago por trabajar domingos y festivos.
  • Topes a los contratos a término fijo.
  • Mejoras laborales para aprendices del SENA.

El Ejecutivo cree contar con las mayorías necesarias para la aprobación, pero el resultado está en manos de los congresistas que deberán votar este viernes 21 de junio desde las 8:00 a. m., en la que será la última sesión de la actual legislatura.

Hernán Penagos y Gustavo Petro. 

¿Extorsión política o maniobra legítima?

Desde la oposición se ha acusado al presi dente Petro de usar la consulta como una herramienta de presión o «extorsión» legislativa

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. El concejal bogotano Daniel Briceño, del Centro Democrático, fue uno de los primeros en señalar que se trataba de una estrategia para forzar la aprobación de la reforma.

No obstante, desde el Congreso y el Gobierno niegan esa lectura y aseguran que no hay condicionamientos, sino una voluntad política para sacar adelante un proyecto de transformación laboral que consideran necesario.

El ministro del Interior, Armando Benedetti, confirmó que el Ejecutivo contempla retirar la consulta si se concreta la aprobación de la reforma laboral. La decisión podría hacerse oficial en las próximas horas, marcando un giro en la confrontación institucional que se desató tras la expedición del decreto.

Reforma pensional: lo que viene después

Con la reforma laboral en su recta final, el siguiente gran desafío será la reforma pensional, que fue devuelta por la Corte Constitucional a la Cámara de Representantes para corregir vicios de trámite. Petro ya anunció la convocatoria a sesiones extraordinarias, tanto en Senado como en Cámara, para abordar el tema.

“Serán convocadas a sesiones extraordinarias tanto el Senado como la Cámara, para que se estudie la reforma pensional, tal como ordenó la Corte Constitucional”, publicó el mandatario en su cuenta de X.

La definición de estos dos proyectos marcará el cierre político de una legislatura convulsionada y definirá el rumbo de las reformas sociales que el gobierno Petro insiste en dejar como legado.