Este domingo 1 de febrero de 2026, el presidente Gustavo Petro inicia su desplazamiento hacia Washington D.C. para prepararse de antemano para la reunión bilateral con el presidente de Estados Unidos Donald Trump, programada para el martes 3 de febrero en el Despacho Oval de la Casa Blanca. Una autorización migratoria de carácter especial marcó el rumbo inmediato de la agenda internacional del presidente Gustavo Petro, pues el lunes 26 de enero, el mandatario recibió la confirmación oficial del Gobierno de Estados Unidos sobre la expedición de una visa que le permitirá ingresar a ese país con un propósito único: asistir a su encuentro programado con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca. El documento entra en efecto el domingo 1 de febrero, fecha prevista para el desplazamiento del jefe de Estado a Washington, y mantiene validez hasta el 5 de febrero.
Esta será la primera reunión presencial entre ambos mandatarios tras un año marcado por tensiones diplomáticas extremas. El año pasado, la relación parecía tocar su punto más bajo cuando la Administración estadounidense revocó temporalmente la visa de Petro y se anunciaron sanciones a funcionarios colombianos, incluyendo personas de su entorno familiar, bajo acusaciones relacionadas con el tráfico de drogas.
Los ojos de Colombia estarán puestos este martes en Washington, donde, hacia el mediodía, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá a Gustavo Petro en el Despacho Oval. La conversación —y el tono que se emplee en ella— será clave para el futuro cercano de la relación entre ambos países.
En la llamada entre ambos mandatarios, se reafirmó el deseo de ambos presidentes de que la reunión en Washington sea exitosa. Los temas a tratar incluyeron, entre otros, la lucha contra el crimen organizado transnacional, especialmente en frontera, los asuntos de seguridad regional y las oportunidades conjuntas en materia económica.
Petro anticipó su postura en el encuentro durante un evento en Tumaco, Nariño. «Yo quiero llegar el 3 de febrero allá a la reunión con Trump no para hablar de misiles —ya él ha visto lo que produce—, no para hablar de misiles. Quiero ir a hablar de bombardear. Pero no a seres humanos, sino la tierra con semillas», declaró el presidente, refiriéndose a su propuesta de reforzar los programas de sustitución de cultivos ilícitos.
En Bogotá, los ministerios con mayor peso en la agenda de la reunión —como Defensa, Minas y Energía y Comercio— han venido preparando informes sectoriales de diagnóstico para ofrecer una contextualización adecuada a la Casa Blanca. En el caso del Ministerio de Defensa, se tiene previsto presentar los resultados de su estrategia contra el narcotráfico, respaldados por indicadores de gestión de los últimos años. Los datos que se llevarán a la mesa se basan en los balances operacionales de las Fuerzas Militares entre el 7 de agosto de 2022 y el 25 de enero de 2026 como la incautación de 2’030.965 kilogramos de cocaína.
Trump ya había expresado su deseo de reunirse con Petro para discutir temas relacionados con el narcotráfico. «Espero con interés reunirme con Gustavo Petro, presidente de Colombia, en la Casa Blanca durante la primera semana de febrero. Estoy seguro de que será muy beneficioso para Colombia y Estados Unidos, pero es necesario prohibir la entrada de cocaína y otras drogas a nuestro país».




