El reciente pronunciamiento del presidente de Colombia, Gustavo Petro, en respuesta a las críticas del expresidente Andrés Pastrana ha encendido un nuevo cruce político en el entorno nacional, en medio de un complejo escenario regional que sigue a la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026.
El exmandatario Pastrana, quien gobernó el país entre 1998 y 2002, declaró en una entrevista en Blu Radio que la detención de Maduro marca el inicio de una fase crítica para Venezuela y que el Gobierno de Petro ha mantenido posiciones que, según él, han favorecido al régimen chavista. En ese contexto, Pastrana afirmó que Petro actúa como “el canciller y el gran defensor del narcodictador Nicolás Maduro” y que, por esa razón, debería estar preocupado ante el nuevo escenario regional.
La crítica del expresidente se basa en varios elementos: recordó el rechazo de Petro a una posible operación militar en Venezuela, su anterior reticencia a reconocer a líderes de la oposición venezolana como autoridades legítimas, y las posiciones diplomáticas del Gobierno colombiano en temas bilaterales.
En respuesta, Petro —desde su cuenta oficial en la red social X— rechazó los señalamientos con una frase que rápidamente se volvió viral: “Caramba, el club de los amigos de Jeffrey Epstein volvió a actuar. No amiguis, no estoy preocupado. El que tiene la consciencia tranquila no se preocupa”. Con esta respuesta el presidente buscó restar importancia a las acusaciones de Pastrana, subrayando que no está inquieto por lo que pueda pasar con Maduro o lo que pueda decir desde Estados Unidos, y que su “conciencia tranquila” refleja su postura frente a las críticas.
Este cruce de declaraciones se da en un contexto diplomático sensible: la captura de Maduro ha provocado diversas reacciones a nivel internacional, y la política exterior colombiana ha estado bajo escrutinio tanto interno como externo. En paralelo, la Cancillería de Colombia emitió un comunicado en el que expresó “profunda preocupación” por las explosiones y la actividad inusual en Venezuela, y reafirmó el compromiso del país con la soberanía, la integridad territorial y la solución pacífica de controversias conforme a la Carta de las Naciones Unidas.
Además de la disputa pública entre Petro y Pastrana, el debate refleja visiones opuestas sobre cómo Colombia debe posicionarse ante la crisis venezolana, la intervención estadounidense y las implicaciones diplomáticas que estos hechos tienen para la seguridad regional y las relaciones internacionales.

