El presidente Gustavo Petro lanzó una respuesta directa al expresidente Álvaro Uribe luego de que este cuestionara aspectos de la gestión económica, en particular el manejo de la deuda pública y la política tributaria del actual Gobierno.
En sus mensajes, Petro defendió las medidas económicas adoptadas por su administración y afirmó que la crítica de Uribe al endeudamiento del país parte de una visión que, según él, no reconoce el contexto fiscal heredado de gobiernos anteriores. El mandatario aseguró que una parte importante de las operaciones realizadas por su Gobierno ha correspondido a pagar obligaciones heredadas y reestructurar la deuda, en lugar de generar nueva deuda que agrave la carga financiera del país. Además, destacó que la deuda pública, en términos relativos al tamaño de la economía, muestra una tendencia de reducción luego de ajustar pasivos anteriores.
El jefe de Estado también trasladó el debate hacia la distribución de la carga tributaria, argumentando que una de las razones para impulsar reformas e incrementar impuestos es lograr que sectores de mayores ingresos asuman una parte mayor del financiamiento del Estado. En ese sentido, enfatizó que su propuesta busca evitar que el esfuerzo recaiga mayoritariamente sobre la clase media y los hogares con menores ingresos, defendiendo la idea de una tributación más progresiva.
La discusión entre Petro y Uribe refleja las diferencias fundamentales entre ambos líderes sobre cómo abordar los retos fiscales y económicos. Por un lado, Uribe ha expresado preocupación por el crecimiento de la deuda pública y ha criticado políticas que, en su visión, podrían desalentar la inversión y la actividad económica. Por otra parte, Petro sostiene que una política fiscal más inclusiva y una mayor participación de los “más ricos” en la carga tributaria forman parte de una estrategia para fortalecer las finanzas públicas sin sacrificar la inversión social.
Este intercambio ocurre en medio de un contexto político intenso, con debates sobre reformas tributarias, sostenibilidad fiscal y prioridades del gasto público que siguen marcando la agenda económica del país de cara a los próximos meses.




