El presidente Gustavo Petro cuestionó la propuesta de reducir en 60 billones de pesos el gasto público, planteada por Miguel Gómez Martínez, quien fue presentado por el precandidato presidencial Abelardo de la Espriella como su eventual ministro de Hacienda.
A través de un mensaje en sus redes sociales, el mandatario calificó la iniciativa como una «estupidez de las estupideces» y aseguró que una disminución de esa magnitud comprometería el funcionamiento de sectores esenciales como la salud y la educación, además de afectar el desempeño de la economía.
La propuesta de Gómez contempla un ajuste equivalente a cerca del 3 % del Producto Interno Bruto (PIB), con el objetivo de reducir el tamaño del Estado, revisar entidades públicas, eliminar funciones duplicadas y fortalecer la sostenibilidad de las finanzas nacionales.
En respuesta, Petro afirmó que un recorte de ese nivel tendría efectos recesivos y afectaría la inversión pública, argumentando que disminuir el gasto estatal en esas proporciones impactaría directamente la prestación de servicios y el crecimiento económico.
El intercambio refleja dos visiones opuestas sobre el manejo de las finanzas públicas: mientras el equipo de Abelardo de la Espriella plantea un ajuste fiscal basado en la reducción del gasto, el Gobierno defiende la inversión estatal como motor de la economía y de los programas sociales.
La discusión se suma al debate sobre el rumbo económico que enfrentará el país en medio del proceso político previo a las elecciones presidenciales de 2026.




