En un encendido discurso durante un evento regional en el departamento del Chocó, el presidente Gustavo Petro lanzó una contundente directriz a su gabinete tras el revés judicial que sufrió su administración. Las palabras del mandatario, cargadas de un tono desafiante, estuvieron dirigidas específicamente al ministro de Hacienda, Germán Ávila, a quien instó a mantener el rumbo de sus políticas fiscales pese a las decisiones del alto tribunal. «Germán, yo sí creo que hay que recortar el gasto, pero el gasto que transfiere el dinero público a los ricos más ricos de Colombia, así nos intenten coger presos o matar», sentenció el jefe de Estado ante la audiencia chocoana.
Esta reacción surge como respuesta directa al golpe proferido por la Corte Constitucional, que esta semana dejó sin efectos la primera emergencia económica decretada por el Gobierno. Dicha medida extraordinaria era el pilar con el que el Ejecutivo buscaba recaudar 11 billones de pesos para mitigar el déficit fiscal. Petro cuestionó la decisión judicial y defendió el uso del presupuesto público como una herramienta para garantizar los derechos fundamentales, rechazando lo que él denomina como una «servidumbre» hacia el sector financiero.
El presidente reafirmó su postura este viernes 10 de abril a través de sus redes sociales, asegurando que el presupuesto debe priorizar a las familias colombianas y no a los banqueros. «La servidumbre y la esclavitud se acabaron definitivamente en Colombia», anotó el mandatario, quien ya prepara una nueva estrategia legislativa para recuperar el recaudo perdido mediante una reforma tributaria con carácter de urgencia ante el Congreso de la República.




