Colombia vuelve a sorprender con buenas noticias en materia económica. El más reciente reporte del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) reveló que la tasa de desempleo nacional se ubicó en 8,2 % durante septiembre de 2025, la cifra más baja de los últimos años para este mes. Este resultado confirma la tendencia descendente del desempleo y la resiliencia económica del país, incluso en medio de los desafíos globales y regionales.
El presidente Gustavo Petro ha enfatizado que estos resultados no son producto del azar, sino de una política económica centrada en la justicia social, la inversión pública estratégica y la protección del empleo. Bajo su administración, el Estado ha impulsado programas de infraestructura, transición energética y apoyo al sector agrícola, que han dinamizado la creación de empleo formal y reducido los índices de pobreza laboral.
Según el DANE, más de 700.000 nuevos puestos de trabajo se generaron en el último año, siendo los sectores de la construcción, la industria manufacturera y el transporte los mayores impulsores. Además, la brecha de género en el mercado laboral ha comenzado a disminuir: la tasa de desocupación femenina bajó por primera vez a un solo dígito, reflejando avances concretos en inclusión y equidad.
Los analistas coinciden en que Colombia mantiene una estabilidad económica envidiable en la región, con un crecimiento sostenido y una inflación bajo control. La combinación de inversión pública, fortalecimiento del consumo interno y una política fiscal responsable ha permitido mantener el equilibrio de las finanzas nacionales, mientras se prioriza el bienestar social.
Desde la Casa de Nariño, Petro celebró la noticia asegurando que “Colombia demuestra que se puede crecer con justicia. Este Gobierno no trabaja para las élites, sino para que el pueblo tenga oportunidades reales y empleo digno”. Su mensaje fue interpretado como una reafirmación de su compromiso con una economía más humana, en la que la estabilidad macroeconómica va de la mano con el progreso social.
El panorama laboral del país proyecta optimismo para el cierre de 2025. Con una política económica que combina prudencia, inclusión y visión de largo plazo, el Gobierno Petro parece haber encontrado la fórmula para que Colombia avance con paso firme en medio de un contexto global de incertidumbre.

