El presidente Gustavo Petro reaccionó con dureza frente a la ponencia del magistrado de la Corte Constitucional Carlos Camargo sobre los decretos tributarios expedidos durante la emergencia económica. Según el mandatario, el documento carece de fundamentos en la economía política y desconoce, en su concepto, la verdadera fuente de la riqueza en una sociedad.
Petro recordó que la pandemia de covid-19 dejó en evidencia que el valor económico depende de la fuerza laboral y de los recursos naturales. Sostuvo que, cuando el confinamiento paralizó a trabajadores de todo el mundo, la economía global se desplomó “como un castillo de naipes”, lo que —según afirmó— demostró que sin trabajo no hay producción ni generación de riqueza. En su mensaje, llamó a economistas, jueces, facultades y estudiantes a basarse en la “ciencia” y no en lo que calificó como ideologías de conveniencia empresarial.
El presidente también dirigió sus críticas hacia los subsidios a los combustibles fósiles, a los que responsabilizó del déficit fiscal que enfrenta el país. Afirmó que mantener el valor de la gasolina artificialmente bajo ha significado cerca de 70 billones de pesos en tres años, recursos que, según dijo, terminan beneficiando a vendedores internacionales de combustibles. En palabras del mandatario, “subsidiar la gasolina es subsidiar la muerte”.
Petro advirtió que la continuidad de ese esquema no solo presiona las finanzas públicas, sino que profundiza la crisis climática mundial. Señaló que el modelo actual pone en riesgo tanto la estabilidad presupuestal del país como la sostenibilidad del planeta, concluyendo que “están quemando la tierra” mientras el clima se acerca a un punto de no retorno.




