En una audiencia pública, el Instituto Departamental de Salud de Nariño presentó ante veedores, prestadores y entidades públicas la situación actual del sistema de salud, con especial énfasis en el flujo de recursos y la entrega de medicamentos en el territorio.
El encuentro evidenció que, pese a los esfuerzos institucionales, las dificultades persisten. De acuerdo con los reportes, cerca del 30% de los medicamentos continúan sin ser entregados oportunamente a los usuarios, generando retrasos y afectaciones en tratamientos médicos.
La directora del Instituto, Ana Belén Arteaga, explicó que el panorama sigue siendo crítico, a pesar de la instalación del Puesto de Mando Unificado (PMU) en abril de este año. Según señaló, las Empresas Promotoras de Salud (EPS) mantienen deudas con la red pública y privada que ascienden a más de 1.8 billones de pesos.
Condiciones
“Nos preocupa la falta de soluciones de fondo. La comunidad clama por un acceso digno a la salud y por medicamentos que no llegan en el momento en que más se necesitan”, afirmó Arteaga durante su intervención.
La audiencia pública fue convocada por el representante a la Cámara Juan Daniel Peñuela, quien insistió en la necesidad de revisar de manera urgente las condiciones actuales del sistema de salud en Nariño. El congresista subrayó que se trata de un tema prioritario, porque está en juego el bienestar y la vida de miles de personas.
“Escuchamos a la comunidad y nos unimos a su clamor. El departamento requiere soluciones inmediatas que mitiguen los pasivos y optimicen la prestación de un servicio vital para todos”, manifestó.
Esfuerzos
Pese a los esfuerzos de control y seguimiento, la situación continúa agravándose. Usuarios de diferentes municipios denuncian que deben esperar semanas para recibir medicamentos básicos, lo que pone en riesgo tratamientos crónicos y atenciones de alta complejidad.
Arteaga indicó que el Instituto, de manera recurrente, eleva alertas a la Superintendencia Nacional de Salud, pero no se han obtenido respuestas que resuelvan de manera estructural el problema. “Casi de manera mensual notificamos a la Superintendencia, pero no hay soluciones de fondo y eso nos preocupa enormemente”, añadió.
Uno de los aspectos más críticos, según la directora, es que el departamento carece de capacidad sancionatoria. Aunque se han realizado mesas de trabajo y se han recibido acompañamientos de distintos organismos de control, la situación, en lugar de mejorar, se ha deteriorado.
Derecho
La consecuencia directa de este panorama es que varios hospitales y centros de salud, tanto públicos como privados, han tenido que suspender servicios temporalmente por la falta de recursos. La deuda acumulada les impide sostener la operación y garantizar atención integral a los pacientes.
Arteaga fue enfática en que se requiere un esfuerzo conjunto del Gobierno Nacional, las EPS y las entidades de control para evitar que el sistema de salud en Nariño colapse. “Estamos en una situación límite que exige medidas inmediatas, porque cada día que pasa la gente sigue sin recibir la atención que merece”, concluyó.
Con esta audiencia, las autoridades esperan que se adopten decisiones efectivas que garanticen a los nariñenses el derecho fundamental a la salud, evitando que la crisis financiera y administrativa siga profundizando las desigualdades en el acceso a servicios y medicamentos.

