Hay cosas que no se alcanza a entender y quizá pueden causar polémica viendo cómo cambian los tiempos y con ello, las costumbres y todo lo que se tiene en el entorno junto a las cotidianas labores que en común se realizan dando paso al crecimiento de una sociedad que seguramente edificará su identidad en la historia de los pueblos.-
Hago referencia a esto porque el lugar que hoy ocupa el amigo más fiel del hombre, es el que nunca la humanidad se imaginó. Antes por ejemplo había un perro por familia, al que se lo consentía porque jugaba con los de la casa. Entre otros los nombres más comunes eran Guardián, Tarzán,Canelo, Recuerdo, Trosqui , anhelo, Centinela, Yoqui, Niqui, Tony, Charly, Romeo, etc.
Hoy la gente combina y les ponen nombres bíblicos como Lucas, Mateo, Jonás con otros relacionados a personajes como: Napoleón, Hércules, Matías, Sócrates y algunos a gusto de los niños con sus héroes.- Hasta allí no hay problema alguno y cada quien llama su mascota como quiera.-
Lo cruel en esta era de la modernidad es que se está llegando a la conclusión de que los matrimonios jóvenes ya no quieren tener hijos, argumentando que para qué se van a llenar de familia, en una época que cada día empeora si el futuro de ellos es incierto. Pero lo grave es que a cambio de constituir una familia, adoptan uno o más perros y a estos si los llegan a querer como nunca antes se había visto.-
Ahora el perro o los perros son tan mimados y conviven en un ambiente de absoluto cuidado, no sólo con atención médica, sino también con los procedimientos estéticos en las clínicas o lugares especializados para este tipo de trabajos.-Hoy son capaces los dueños de invertir cualquier cantidad de billete para el esmerado y celoso crecimiento de estos animalitos.-
Esta semana mientras esperaba en el terminal la salida de una de las camionetas con destino hacia el occidente, justo en charla sobre este boom de los perros, una señora contaba con pasmosa tranquilidad que su tía, regaló a sus dos niños pequeños y se compró tres perros.-En nuestros adentros renegábamos y decíamos dónde está el amor maternal?
Será que en las familias se está imponiendo ese desaforado amor por los perros ? Ay Señor , gracias por los que aún con perro en casa, nunca hemos claudicado a ese entrañable amor por la familia, ni seriamos capaces de priorizar ese exagerado afecto perruno.- Con todo, esto da para decir: !Qué perra vida ésta!

