Su peor expresión

Después de dos años de haber llegado para cumplir su tercer ciclo al frente del Pasto, Flabio Torres dirigió su peor encuentro y el equipo mostró su peor expresión.
Hernán Insuasti

Después de dos años de haber llegado para cumplir su tercer ciclo al frente del Deportivo Pasto, el técnico Flabio Torres dirigió su peor encuentro y el equipo mostró su peor expresión.

El primer tiempo fue pésimo y en el complemento no hubo ninguna reacción del equipo nariñense que cayó 4-0 en su visita al Deportivo Cali, por la novena fecha de la Liga del fútbol colombiano.

El periodo inicial fue un desastre individual y colectivo para los del sur del país. En el primer cuarto de hora ya se perdía 2-0 con anotaciones de Luis Sandoval (6′) y Teófilo Gutiérrez (15′). Andrés Arroyo puso el tercero (45′).

Nadie se salvó, pero lo de Camilo Ayala fue triste, porque es un hombre que arrastra las piernas, ya no tiene reacción alguna y el trabajo de ida y vuelta que equivocadamente le encomienda Flabio, no lo puede cumplir. Además, el colmo de todo fue la expulsión de Gustavo Britos (31′).

En el segundo tiempo Cali no aceleró y Pasto ni siquiera se acercó al arco adversario, excepto con un remate del panameño José Bernal Chong que mostró cosas importantes. Cali consiguió la cuarta anotación con Adrián Parra (37′).

Se vieron a unos jugadores tirados en la cancha, cada uno intentando hacer lo que podían, o sea, el desorden fue total. El trabajo colectivo no se vio por ningún lado. Hay dos ejemplos que confirman esta manifestación.

En el segundo gol caleño, el único defensor que se ve es Jesús Figueroa y los demás no aparecen. En otra maniobra, Edwar López avanza por franja izquierda y no hay nadie quien lo respalda y obviamente pierde el balón frente a cuatro rivales. El cuadro pastuso es un colador defendiéndose y atacando no le mete miedo a nadie.

¿Pero qué pasa entonces? Me resisto a creer que al técnico Flabio Torres se le haya olvidado dirigir. Sin embargo, pareciera que el discurso hacia los futbolistas se le acabó o las instrucciones que envía a sus dirigidos no llegan claras o no son transmitidos de la manera más idónea.

Ojo que esto no es nuevo. Ante Nacional fue un 2-0, pero Diego Martínez salvó al Pasto de la goleada. El Once Caldas metió en un arco al equipo en el estadio Libertad.

Ojalá sean solo baches que se presentan en el fútbol y todo cambie, para así este viernes vencer a Jaguares viendo a un Pasto compacto y con futbolistas que suban el rendimiento.

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