El Gobierno de Camboya anunció el endurecimiento de su legislación contra los delitos cibernéticos, estableciendo que las personas que cometan o obliguen a otras a participar en redes de estafas digitales podrán enfrentar la pena de muerte en los casos más graves, según las nuevas disposiciones legales impulsadas por las autoridades.
La decisión busca frenar el crecimiento de organizaciones criminales dedicadas al fraude en línea, muchas de las cuales operan desde complejos controlados por redes de delincuencia organizada. Estas estructuras captan o retienen personas mediante engaños, amenazas o coerción para obligarlas a realizar estafas por internet contra víctimas de diferentes países.
Entre las modalidades más frecuentes se encuentran las falsas inversiones en criptomonedas, las estafas románticas, los fraudes financieros y la suplantación de identidad. Las víctimas son contactadas a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería o plataformas de citas, donde los delincuentes ganan su confianza antes de convencerlas de transferir dinero o compartir información personal.
Las autoridades afirman que el objetivo de la medida es desmantelar estas organizaciones y castigar con mayor severidad a quienes dirigen o financian este tipo de operaciones. Organismos internacionales, por su parte, han reconocido el aumento de las estafas cibernéticas en la región, aunque algunos defensores de los derechos humanos han expresado preocupación por el uso de la pena de muerte como sanción.
El Gobierno señaló que continuará fortaleciendo la cooperación internacional para combatir estas redes criminales y proteger a los ciudadanos frente al creciente número de fraudes digitales que afectan a miles de personas cada año.



