Más de 50 puntos críticos disparan accidentes en corredores clave.
Una situación alarmante se vive en la vía que conecta el Puente de Boyacá, Samacá y Desaguadero, considerada uno de los corredores más importantes del departamento por su impacto en el turismo, la producción agrícola y la actividad minera. Hoy, lejos de ser una ruta segura, se ha convertido en un verdadero riesgo para miles de conductores que la transitan a diario.
Según reportes de la Alcaldía de Samacá, el tramo presenta más de 50 puntos críticos a lo largo de sus más de 24 kilómetros, donde el deterioro del pavimento, la falta de mantenimiento y la acumulación de material en las cunetas han reducido la visibilidad y las condiciones de seguridad. En varios sectores, los vehículos se ven obligados a invadir el carril contrario para esquivar huecos o zonas afectadas, aumentando significativamente la probabilidad de choques frontales.
Las cifras reflejan la gravedad del problema. La oficina de movilidad reporta un incremento del 20% en la accidentalidad, siendo especialmente preocupante el tramo hacia Desaguadero, donde recientemente se registró un accidente fatal. La pérdida de una vida humana ha generado indignación y preocupación entre la comunidad, que advierte que este tipo de hechos podrían repetirse si no se actúa de inmediato.
Ante este panorama, el alcalde de Samacá hizo un llamado urgente a la Gobernación de Boyacá para que intervenga la vía con trabajos de mantenimiento prioritarios como limpieza de cunetas, rocería y reparcheo. El mandatario aseguró que desde el municipio existe la disposición de aportar maquinaria, materiales y apoyo logístico para acelerar las obras y evitar una tragedia mayor.
“Proteger la vida de las personas y garantizar la movilidad segura de más de 50 mil viajeros mensuales es una responsabilidad que no da espera”, manifestó el alcalde, insistiendo en que esta vía no solo conecta municipios, sino que sostiene buena parte de la economía regional.
Además de las acciones inmediatas, desde la administración local se plantea la necesidad de avanzar en estudios y diseños que permitan la pavimentación total del corredor. Esta solución estructural facilitaría la gestión de recursos ante el Gobierno Nacional, especialmente a través del sistema de regalías, y garantizaría una mejora definitiva en las condiciones de la carretera.
El deterioro de esta vía también impacta directamente a transportadores, campesinos y comerciantes, quienes dependen de este corredor para movilizar productos y acceder a mercados. La falta de intervención no solo pone en riesgo vidas, sino que también afecta la competitividad y el desarrollo económico del territorio.
Hoy, la advertencia es contundente: la vía Puente de Boyacá-Samacá-Desaguadero está al límite. La comunidad, las autoridades locales y los usuarios coinciden en que se requieren acciones inmediatas antes de que las cifras de accidentalidad sigan aumentando. Porque en este corredor, cada día sin intervención no es solo un problema de infraestructura… es una amenaza directa contra la vida.




