El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, reafirmó este 4 de marzo de 2026 la postura firme de su administración en contra de la guerra que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán. En una declaración oficial desde el Palacio de La Moncloa, el mandatario aseguró que su país no permitirá el uso de bases militares españolas para operaciones ofensivas, defendiendo el respeto al derecho internacional y la búsqueda de una solución diplomática al conflicto.
La decisión se produce en medio de fuertes tensiones con Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, advirtió sobre posibles represalias comerciales contra España tras la negativa del gobierno español. Pese a estas amenazas, Sánchez sostuvo que su país no actuará bajo presiones externas y que mantendrá una política exterior basada en la soberanía nacional y el compromiso con la paz.
El pronunciamiento ha generado reacciones en el ámbito europeo, donde varios líderes han expresado respaldo político a la posición española, subrayando la importancia de evitar una mayor escalada militar y de preservar la estabilidad internacional en un momento de alta tensión geopolítica.



