El cierre de la fase del todos contra todos de la Liga I 2026 dejó un espectáculo a la altura de las expectativas. Deportivo Pasto vendió cara su derrota 4-3 frente a Junior de Barranquilla en el estadio Romelio Martínez, en un compromiso que definía no solo el orden en la tabla, sino también ventajas clave para la fase definitiva del campeonato.
Con este resultado el cuadro nariñense quedó instalado en la llave B, enfrentando a Deportes Tolima y en el primer encuentro visitará al ‘Pijao’ en Ibagué.
Con ambos equipos ya clasificados a los playoffs, el encuentro tenía como principal atractivo la disputa por el segundo lugar. Esa posición otorga beneficios importantes, como cerrar las series en condición de local y evitar, en principio, al líder Atlético Nacional hasta una eventual final.
Bajo ese contexto, el compromiso no decepcionó y se convirtió en uno de los más vibrantes de la jornada, con dos estilos de juego claramente definidos y una intensidad que se mantuvo de principio a fin.
Primer tiempo
El conjunto volcánico salió decidido a imponer condiciones desde el inicio. Su propuesta ofensiva encontró recompensa al minuto 17, cuando Mayer Gil abrió el marcador tras una jugada bien elaborada. Ese gol no solo le daba la ventaja parcial a Pasto, sino que lo posicionaba momentáneamente en el segundo lugar de la tabla.
Con orden defensivo, presión en campo rival y transiciones rápidas, los dirigidos por Jonathan Risueño lograron sostener la diferencia hasta el final del primer tiempo, mostrando además solidez en la mitad del campo.
Sin embargo, el complemento fue un auténtico torbellino de emociones. Junior reaccionó con intensidad y encontró el empate gracias a Guillermo Paiva, encendiendo el ambiente en las tribunas. Pero la respuesta de Pasto fue inmediata: Andrey Estupiñán devolvió la ventaja al visitante, evidenciando que el equipo nariñense no estaba dispuesto a ceder terreno fácilmente y que mantenía intacta su ambición competitiva.
Reacciones
Cuando parecía que la victoria se inclinaba hacia los sureños, emergió la jerarquía del cuadro barranquillero. La experiencia y el peso ofensivo marcaron la diferencia en los minutos decisivos. Un doblete de Luis Muriel cambió el rumbo del partido, mientras que Joel Canchimbo amplió la ventaja en un tramo donde Junior fue contundente y aprovechó cada desconcentración defensiva de su rival. Aunque Johan Caicedo descontó al minuto 82 para poner el 4-3 definitivo, el esfuerzo no fue suficiente para revertir la historia.
El resultado dejó a Junior en la segunda posición con 35 puntos, consolidando una campaña sólida bajo la dirección de Alfredo Arias. Por su parte, Deportivo Pasto cerró tercero con 34 unidades, un balance positivo que ratifica su crecimiento y lo posiciona como un rival de cuidado en la siguiente fase, donde cada detalle puede ser determinante.
Más allá de la derrota, el equipo nariñense dejó claro que tiene herramientas futbolísticas y carácter competitivo para aspirar a grandes cosas. La intensidad, el orden y la capacidad ofensiva mostrada en Barranquilla son argumentos válidos para ilusionar a su hinchada, que ha acompañado de manera constante este proceso deportivo.
Ahora, con los playoffs en el horizonte, comienza un nuevo torneo donde cada detalle cuenta. Pasto deberá ajustar aspectos defensivos, especialmente en momentos clave, pero también potenciar sus virtudes colectivas si quiere seguir avanzando. La lucha por la estrella apenas comienza, y el cuadro volcánico ya demostró que está preparado para competir al más alto nivel y soñar con hacer historia en el fútbol colombiano.



