En una noche cargada de expectativa en el estadio Departamental Libertad, Deportivo Pasto no logró sostener su buen momento y terminó cayendo 2-1 ante Atlético Nacional, resultado que le impidió convertirse en el único líder de la Liga Dimayor 2026-I.
El conjunto nariñense sufrió así su primera derrota como local en el campeonato, mientras que el equipo antioqueño alcanzó los 30 puntos y aseguró matemáticamente su presencia en los cuadrangulares semifinales.
El cuadro nariñense, que venía mostrando regularidad y solidez en casa, se quedó con 27 unidades, muy cerca de sellar su clasificación a la siguiente fase, pero con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad importante frente a su afición. El compromiso, como se anticipaba, no decepcionó en cuanto a emociones, intensidad y opciones de gol, consolidándose como uno de los encuentros más atractivos de la jornada.
Acciones
Atlético Nacional golpeó primero gracias a Alfredo Morelos, quien aprovechó un descuido defensivo para abrir el marcador y silenciar momentáneamente a los asistentes en el escenario pastuso. Sin embargo, la reacción del conjunto volcánico no tardó en llegar.
Con empuje, orden y el respaldo de su hinchada, Deportivo Pasto encontró el empate a través de Andrey Estupiñán, quien definió con precisión para desatar la euforia en las tribunas y devolver la ilusión de una noche redonda.
El empate parcial le dio un nuevo aire al partido, con ambos equipos buscando el arco rival y generando constantes aproximaciones. No obstante, cuando el encuentro parecía inclinarse hacia un empate, apareció Juan Manuel Rengifo, una de las jóvenes promesas del cuadro verdolaga, para sentenciar el 2-1 definitivo a favor de la visita, dejando sin respuesta al equipo dirigido por Jonathan Risueño.
Más allá del resultado, el compromiso también estuvo marcado por un momento tenso que elevó la temperatura del encuentro. En una jugada cerca de la línea técnica, se presentó un fuerte encontronazo entre el delantero Alfredo Morelos y el entrenador del Deportivo Pasto, Jonathan Risueño.
En medio de la intensidad del juego, el atacante terminó impactando físicamente con el técnico, quien cayó al césped evidenciando molestias, situación que generó preocupación momentánea y encendió los ánimos tanto dentro como fuera del campo.
Alta tensión
El episodio fue controlado rápidamente, pero dejó en evidencia la alta tensión con la que se disputó el compromiso, reflejo de lo que estaba en juego para ambos equipos. Nacional, con su victoria, no solo aseguró su clasificación anticipada, sino que además ratificó su condición de candidato al título. Por su parte, Pasto, aunque golpeado, mantiene intactas sus aspiraciones de clasificar y deberá enfocarse en corregir detalles de cara a la recta final del torneo.
El calendario no da tregua y el conjunto nariñense ya piensa en su próximo desafío. Este miércoles primero de abril visitará a Alianza F.C. por la fecha 15 del todos contra todos, en un duelo clave para encaminar su clasificación. Posteriormente, Pasto deberá afrontar compromisos exigentes ante Tolima en casa, Jaguares como visitante, Santa Fe nuevamente en el Libertad, y cerrará su participación en la fase regular visitando al Junior de Barranquilla.
A pesar del traspié, el equipo pastuso sigue dependiendo de sí mismo para asegurar su lugar entre los ocho mejores del campeonato. La tarea ahora será levantarse rápidamente, recuperar la confianza y mantener el nivel competitivo que lo ha tenido como protagonista durante gran parte del torneo.


