El Deportivo Pasto necesitaba una noche como esta. Después de un comienzo complicado en la Liga BetPlay II-2026, el equipo del sur llegó al estadio Pascual Guerrero con la obligación de reaccionar y terminó dando uno de los golpes de la fecha: derrotó 0-1 al América de Cali, líder del campeonato, y consiguió por fin su primera victoria del torneo.
No fue un triunfo sencillo ni construido desde el dominio absoluto. Fue una victoria trabajada, inteligente y sufrida, de esas que pueden cambiar el estado de ánimo de un equipo que venía buscando respuestas.
Desde el comienzo, América intentó asumir el protagonismo ante su público. El conjunto caleño movió la pelota y buscó espacios para acercarse al arco defendido por Guillermo Banguera, mientras Pasto mantenía sus líneas juntas y esperaba el momento adecuado para salir rápidamente.
El partido avanzaba con mucha disputa y pocas oportunidades claras. Tomás Ángel tuvo una aproximación importante con un tiro libre y Josen Escobar también probó al arco, pero el marcador permaneció intacto.
Y cuando todo parecía indicar que el primer tiempo terminaría sin grandes novedades, apareció una acción que modificó completamente el partido.
En el tiempo añadido de la primera parte, el arquero del América, Jean Fernandes, vio la tarjeta roja y dejó al conjunto local con diez jugadores. Pasto recibió entonces una oportunidad que no estaba dispuesto a desperdiciar.
René Rosero movió sus piezas y el equipo nariñense comenzó a encontrar mayores espacios. Con un hombre más, Pasto adelantó algunos metros, ganó confianza y empezó a mirar con mayor decisión hacia el arco americano.
El ingreso de Diego Chávez terminó siendo determinante.
El delantero ingresó para la segunda parte y, cuando el partido entraba en su tramo definitivo, apareció en el lugar indicado. Al minuto 78, Chávez conectó un cabezazo que venció la resistencia americana y desató la celebración de todo el banco del Deportivo Pasto.
Era el 0-1.
Era mucho más que un gol.
Era el primer triunfo del campeonato.
América intentó reaccionar en los minutos finales. Con el orgullo herido y pese a jugar con un hombre menos, el equipo local buscó por diferentes caminos el empate. Pasto tuvo que replegarse, cerrar espacios y defender cada pelota como si fuera la última.
El encuentro todavía tendría otra expulsión. Al minuto 89, Enrique Serje recibió la tarjeta roja, dejando también a Pasto con diez jugadores para afrontar los últimos instantes.
Los minutos finales fueron de resistencia. El equipo del sur entendió que ya no era momento de arriesgar innecesariamente y protegió una ventaja que había costado mucho conseguir.
El pitazo final confirmó la hazaña.
América de Cali 0-1 Deportivo Pasto.
El líder perdió su invicto y Pasto, que llegaba en el fondo de la clasificación, encontró finalmente el camino de la victoria.
Los números explican parte de lo ocurrido: América tuvo el 52,8 % de la posesión y completó más pases, pero Pasto remató más veces y consiguió cinco disparos entre los tres palos. La diferencia, sin embargo, estuvo en la efectividad y en la capacidad del conjunto nariñense para aprovechar el momento que le presentó el partido.
Para René Rosero y sus dirigidos, esta victoria puede significar mucho más que tres puntos. Después de varias jornadas sin conocer el triunfo, Pasto consiguió ganar en una de las plazas más difíciles del fútbol colombiano y lo hizo frente al equipo que comandaba la tabla.
El equipo del sur finalmente celebró.
Ahora tendrá el desafío más importante: demostrar que lo ocurrido en el Pascual Guerrero no fue una casualidad, sino el comienzo de una reacción que le permita recuperar terreno en la Liga BetPlay II-2026.
Por ahora, la noche es para celebrar. Pasto ganó por primera vez en el campeonato, venció al líder y regresará a Nariño con una victoria que puede marcar un antes y un después en su campaña.



