Deportivo Pasto buscaba en la Copa Colombia una oportunidad para sacudirse de la crisis deportiva que atraviesa, pero terminó recibiendo un duro golpe. El conjunto nariñense fue ampliamente superado por Independiente Medellín, que se impuso con un contundente 4-1 y dejó al Tricolor eliminado en los octavos de final del certamen.
El resultado vuelve a encender las alarmas alrededor de un equipo que sigue sin encontrar respuestas futbolísticas. Más allá de la eliminación, lo preocupante es la manera como Pasto fue superado, especialmente por un Medellín que mostró superioridad colectiva e individual durante buena parte del compromiso.
El ‘Poderoso de la Montaña’ encaminó rápidamente el triunfo con el gol de Jhonny González, al minuto 12, mientras Didier Moreno amplió la diferencia a los 27’. En el segundo tiempo, Kéiner Klinger marcó el tercero a los 70’. Jonathan Perlaza descontó para el conjunto nariñense al 74’, pero cualquier intento de reacción quedó sepultado con el tanto de Hayen Palacios, a los 80 minutos.
Uno de los grandes protagonistas fue Juan Fernando Quintero, quien lideró el juego ofensivo del Medellín y marcó diferencias con su calidad individual.
Del lado del Pasto, nuevamente quedaron expuestas sus enormes dificultades. Hay jugadores que atraviesan un bajo rendimiento y otros que evidencian limitaciones para responder a las exigencias de un equipo que necesita resultados inmediatos. A ello se suma la ausencia de una idea táctica clara: hay voluntad e intentos individuales, pero falta estructura, estrategia y capacidad para competir de igual a igual.
Ahora Pasto deberá cambiar rápidamente el rumbo, pues se viene una visita al América de Cali por la Liga II. El margen de error es cada vez menor y el equipo necesita mucho más que buenas intenciones.



