En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Danza, la ciudad de Pasto se convirtió en epicentro de la expresión artística con la realización del festival Danzartes, una iniciativa que reunió a bailarines, academias y colectivos culturales en torno a la celebración de esta disciplina.
El movimiento Danzartes Pasto lideró esta propuesta como una alternativa para sensibilizar a la comunidad sobre los procesos de formación que los artistas desarrollan de manera constante. A través de coreografías, muestras escénicas y espacios de interacción, el festival permitió visibilizar el esfuerzo, la constancia y la pasión que implica dedicarse a la danza, una práctica que exige preparación física, disciplina y compromiso artístico.
Estilos contemporáneos
Durante la jornada, el público asistente pudo apreciar una amplia diversidad de estilos, que incluyeron danzas tradicionales, folclóricas, urbanas y contemporáneas. Cada presentación no solo fue un espectáculo, sino también una muestra del trabajo pedagógico y creativo que se desarrolla en academias y procesos independientes de la región.
Los organizadores resaltaron que uno de los principales objetivos del evento es reconocer el valor social de la danza, entendida como una herramienta de transformación que impacta positivamente en diferentes comunidades. En este sentido, la danza se posiciona como un medio para fortalecer la identidad cultural, fomentar la inclusión social y generar espacios de convivencia pacífica, especialmente entre niños y jóvenes.
Homenaje
Asimismo, se hizo énfasis en la importancia de apoyar los procesos de formación artística, que muchas veces se desarrollan con recursos limitados, pero con un alto compromiso por parte de maestros y estudiantes. Estos procesos no solo forman bailarines, sino también ciudadanos sensibles, creativos y conscientes de su entorno.
El Día Internacional de la Danza, que se celebra a finales de abril, fue proclamado en 1982 por la UNESCO con el propósito de rendir homenaje a esta disciplina y a quienes la practican. La fecha busca además promover la participación y el acceso a la danza en todas sus formas, reconociendo su papel como lenguaje universal que une culturas y generaciones.
En Pasto, esta conmemoración se vivió como una verdadera fiesta cultural, en la que el arte se convirtió en puente de encuentro entre artistas y comunidad. Familias enteras, jóvenes y niños asistieron al evento, generando un ambiente de integración y apreciación por el talento local. Finalmente, los impulsores del festival destacaron la necesidad de seguir fortaleciendo estos espacios, no solo como escenarios de presentación, sino también como plataformas de formación, intercambio y crecimiento para los artistas. Señalaron que iniciativas como Danzartes contribuyen significativamente al desarrollo cultural de la ciudad y al reconocimiento del trabajo artístico como un pilar fundamental de la sociedad.




