Una huelga organizada por el sindicato alemán ver.di provocó este martes la suspensión del servicio de autobuses, tranvías y metros en la mayoría de las ciudades del país,
El sindicato alemán ver.di convocó a cerca de 100.000 trabajadores del transporte público municipal a una huelga que comenzó en la madrugada, con piquetes en cocheras de autobuses, depósitos de tranvías y talleres de metro. La protesta se extendió por unas 150 ciudades y provocó un colapso casi total del servicio en amplias zonas del país.
En Berlín, los tranvías circularon de manera excepcional y sin pasajeros para evitar que las catenarias se congelaran debido a las bajas temperaturas. El paro afectó a millones de usuarios, especialmente en un contexto de intenso frío y carreteras heladas. A diferencia del transporte urbano, los trenes regionales y de cercanías continuaron operando en su mayoría.
Ver.di sostiene que la huelga es inevitable ante la elevada carga laboral que enfrentan los empleados del sector, marcada por turnos desfavorables, trabajo nocturno y presión constante por los tiempos, según explicó la vicepresidenta del sindicato, Christine Behle. Entre las demandas figuran la reducción de la jornada laboral y de los turnos, mayores períodos de descanso y mejores compensaciones por trabajo nocturno y en fines de semana. Además, en estados como Baviera, Brandeburgo, Sarre, Turingia y Hamburgo también se negocian aumentos salariales.




