Paraguay regresa al Mundial tras 16 años pero enfrenta una fase de grupos más dura de lo esperado
La Albirroja volvió a pisar una Copa del Mundo después de 16 años de ausencia con grandes ilusiones, pero la realidad del torneo ha sido más cruel que los sueños. El debut fue un golpe durísimo: una derrota 4-1 ante Estados Unidos en Los Ángeles que dejó al equipo de Gustavo Alfaro con el agua al cuello desde el primer día. La solidez defensiva que fue su sello en las eliminatorias, donde concedió apenas 0.8 goles por partido en la segunda mitad de la clasificatoria, desapareció ante la potencia local.
La reacción llegó con carácter ante Turquía, ganando 1-0 con un gol a los 64 segundos de Matías Galarza y aguantando con diez hombres todo el segundo tiempo tras la expulsión de Almirón. Heroico, sí, pero también un reflejo de las limitaciones de un equipo que llegó como outsider sin grandes estrellas y con la figura clave suspendida para el partido decisivo de esta noche ante Australia. El sueño guaraní de repetir los cuartos de final de Sudáfrica 2010 pende de un hilo.




