Paola Carolina Yamá Montoya es la nueva Señorita Nariño en el Reinado Nacional del Bambuco, una representación que surge del corazón, la memoria y un proceso artístico construido de manera silenciosa y constante a lo largo de los años. Su participación en este certamen nacional no responde únicamente a un anhelo personal, sino que recoge el trabajo colectivo de muchas manos, voces y procesos culturales que han confiado en su talento y hoy la acompañan en este camino de representación y orgullo regional.
Diseñadora gráfica y bailarina de formación, Yamá ha encontrado en el movimiento su principal lenguaje de expresión. Desde la infancia, la danza se convirtió en una forma de entender el mundo y de relacionarse con la realidad de su territorio. Su crecimiento artístico se dio entre ensayos rigurosos, escenarios diversos y procesos creativos que forjaron una personalidad abierta, sincera y profundamente conectada con la identidad cultural de Nariño.
Sensibilidad
Esa sensibilidad artística la llevó a participar activamente en el Carnaval de Negros y Blancos, uno de los escenarios culturales más importantes del suroccidente colombiano. Allí no solo se destacó como intérprete, sino también como creadora y gestora cultural, siendo parte fundamental del colectivo coreográfico Ardanza, una propuesta nacida como apuesta de salvaguarda, respeto y proyección del patrimonio cultural, desde una mirada contemporánea y consciente de la tradición.
Durante varios años, Paola Carolina Yamá trabajó tras bambalinas acompañando a tres señoritas Nariño en sus muestras folclóricas, aportando desde la creación coreográfica, el diseño visual y la interpretación como bailarina. Ese recorrido le permitió conocer el certamen desde la disciplina, el rigor artístico y la responsabilidad cultural que implica representar a un departamento en escenarios nacionales. Hoy, tras ese proceso, asume el escenario desde otro lugar, con mayor convicción y claridad sobre el mensaje que desea transmitir.
Visibilizar
Su propósito en el Reinado Nacional del Bambuco es visibilizar las tradiciones de Nariño y establecer un diálogo respetuoso con las del Huila, reconociendo las profundas similitudes culturales que unen a ambos territorios. Desde su visión, la cultura no divide, sino que conecta y permite tejer puentes entre territorios hermanos.
Llegar a este certamen nacional representa para ella una oportunidad de hablar desde la danza, el diseño y la verdad, de representar a Nariño con dignidad y de rendir homenaje al Huila desde la admiración sincera. Su participación se consolida como un sueño propio, pero también colectivo, construido junto a quienes creen que el arte, la tradición y la memoria siguen siendo caminos legítimos para contar quiénes somos como región y como país.




