En medio de la carrera electoral hacia las elecciones presidenciales del 31 de mayo de 2026, la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, continúa recorriendo diferentes regiones del país para presentar sus propuestas y consolidar su eventual equipo de gobierno. Durante una reciente visita al municipio de Santa Rosa de Osos, la congresista sorprendió al plantear una posibilidad que rápidamente generó reacciones en el escenario político nacional.
Propuesta
Valencia propuso que el expresidente Álvaro Uribe Vélez podría asumir el cargo de ministro de Defensa en caso de que ella llegue a la Casa de Nariño. Según explicó, su intención es retomar los principios de la política de seguridad democrática, implementada durante el gobierno de Uribe entre 2002 y 2010.
“Yo tengo visto un ministro y necesito que los antioqueños me lo convenzan. Yo quiero al presidente Uribe defendiendo la seguridad democrática”, afirmó la candidata durante su intervención. En su discurso, también cuestionó duramente las políticas de seguridad del actual gobierno de Gustavo Petro, especialmente la estrategia de “Paz Total”, asegurando que en su eventual mandato sería reemplazada por un enfoque más contundente.
Valencia sostuvo que su propuesta incluye el fortalecimiento de la fuerza pública, el regreso de los batallones de alta montaña y el uso de tecnología avanzada como drones y helicópteros para enfrentar a los grupos armados ilegales. “Se acaba la paz total y llega la seguridad total que necesitamos los colombianos”, enfatizó.
Historia
No es la primera vez que la aspirante menciona al exmandatario dentro de sus planes políticos. Inicialmente, había considerado incluirlo como fórmula vicepresidencial, opción que fue descartada por el propio Uribe debido a posibles debates sobre su viabilidad constitucional. Finalmente, ese lugar fue ocupado por Juan Daniel Oviedo.
En cuanto al marco legal, la legislación colombiana permite que un expresidente pueda ocupar un cargo ministerial, siempre que cumpla con los requisitos establecidos, como ser ciudadano en ejercicio y tener más de 25 años. La única restricción clara para un exmandatario es la imposibilidad de ser reelegido presidente, de acuerdo con la Constitución.
Aunque este tipo de designaciones no es común, existen antecedentes históricos. Uno de los más relevantes es el de Enrique Olaya Herrera, quien tras ejercer la presidencia regresó al servicio público como ministro de Relaciones Exteriores en 1935.
Por ahora, Álvaro Uribe Vélez no se ha pronunciado oficialmente frente a la propuesta. Sin embargo, el planteamiento de Valencia ya abrió un nuevo debate sobre el rumbo de la seguridad en Colombia y el papel que podrían jugar figuras históricas en un eventual cambio de gobierno.




