La candidata presidencial del uribismo, Paloma Valencia, volvió a estar en el centro del debate político luego de referirse públicamente a las críticas que ha recibido por haber escogido a Juan Daniel Oviedo como su fórmula vicepresidencial para las elecciones de 2026. Aunque reconoció que la decisión le ha generado costos políticos y ataques desde varios sectores, dejó claro que no se arrepiente de haber tomado esa determinación.
La dirigente del Centro Democrático habló sobre el tema en una entrevista concedida al programa Aquí y Ahora, de La FM, en donde admitió que la alianza con Oviedo ha provocado tensiones dentro de sectores conservadores y también críticas provenientes de algunos simpatizantes tradicionales del uribismo. “He sufrido”, dijo la candidata, al explicar el impacto político y personal que le ha significado defender su decisión.
La alianza que sorprendió a la política colombiana
La unión entre Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo tomó fuerza después de la denominada Gran Consulta por Colombia, realizada en marzo de 2026. En esa consulta interpartidista, Valencia obtuvo la victoria y se consolidó como candidata presidencial de la derecha, mientras que Oviedo sorprendió al conseguir una de las votaciones más altas entre los aspirantes.
Pocos días después, la senadora confirmó oficialmente que el exdirector del DANE sería su fórmula vicepresidencial. La decisión fue interpretada como un intento por ampliar la base política de la campaña y acercarse a sectores de centro, técnicos y urbanos que ven en Oviedo una figura distinta a la política tradicional.
Sin embargo, la alianza no estuvo exenta de controversias. Oviedo ha mantenido posiciones diferentes a las del uribismo en temas sensibles como la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), los acuerdos de paz y asuntos relacionados con derechos de las minorías. Esa distancia ideológica provocó cuestionamientos dentro de sectores más radicales de la derecha colombiana.
“No me arrepiento”: el mensaje de Paloma Valencia
En medio de las críticas, Valencia fue enfática al señalar que sigue convencida de haber tomado la decisión correcta. La candidata aseguró que la presencia de Oviedo en la campaña representa una oportunidad para construir consensos y abrir espacios con sectores que históricamente no se han sentido identificados con el Centro Democrático.
La senadora explicó que, aunque ha enfrentado ataques y cuestionamientos desde distintos sectores políticos y en redes sociales, considera que la fórmula refleja una visión más amplia del país. Según dijo, no está dispuesta a cerrar las puertas a quienes piensen distinto en algunos temas, siempre y cuando exista coincidencia en asuntos fundamentales como la seguridad, la economía y la defensa institucional.
De hecho, tanto Valencia como Oviedo han insistido en que su relación política no implica renunciar a sus diferencias ideológicas. En apariciones públicas, ambos han reiterado que mantienen posiciones propias, pero que comparten objetivos frente a la situación económica y de seguridad del país.
Oviedo también ha enfrentado críticas
Las reacciones negativas no solo han recaído sobre Paloma Valencia. Juan Daniel Oviedo también ha sido objeto de cuestionamientos por parte de ciudadanos y sectores políticos que veían improbable una alianza con el uribismo.
El exdirector del DANE ha explicado en varias entrevistas que aceptar la fórmula vicepresidencial no obedeció a cálculos políticos oportunistas, sino a la necesidad de construir acuerdos para enfrentar los problemas del país. Incluso reconoció que la decisión generó tensiones personales y críticas desde sectores cercanos a él.
Oviedo afirmó que Colombia atraviesa un momento complejo y que el país necesita “resolver problemas con seriedad”, alejándose de los extremos políticos. También señaló que la campaña busca atraer votantes diversos y evitar una mayor polarización en el escenario electoral.
Una estrategia para ampliar la derecha
Analistas políticos han interpretado la fórmula Valencia-Oviedo como un intento de la derecha colombiana por ampliar su espectro electoral. Mientras Paloma Valencia conserva el respaldo del núcleo duro del uribismo y sectores conservadores, Oviedo podría aportar apoyo en votantes independientes, jóvenes urbanos y sectores técnicos.
Esa estrategia, sin embargo, ha obligado a Valencia a caminar por una línea delicada entre mantener el apoyo del uribismo tradicional y acercarse a sectores moderados. Diversos análisis publicados recientemente señalan que la candidata enfrenta el reto de no perder identidad política mientras intenta ampliar su electorado.
Además, la campaña presidencial de 2026 se desarrolla en un ambiente de fuerte polarización política, donde las alianzas entre figuras de diferentes corrientes ideológicas generan intensos debates públicos. La decisión de Valencia de escoger a Oviedo ha sido interpretada precisamente como una señal de apertura, pero también como una apuesta riesgosa dentro de la derecha colombiana.
El panorama electoral rumbo a 2026
La candidatura de Paloma Valencia continúa consolidándose dentro de los sectores de oposición al gobierno nacional. Encuestas recientes la han mostrado con una importante intención de voto dentro de las consultas de derecha y centroderecha, en una contienda marcada por la fragmentación política y la disputa entre diferentes liderazgos conservadores.
Mientras tanto, la fórmula con Juan Daniel Oviedo seguirá siendo uno de los temas más discutidos de la campaña presidencial. Las diferencias ideológicas entre ambos, lejos de desaparecer, se han convertido en parte del discurso político con el que intentan mostrar amplitud y capacidad de diálogo.
Por ahora, Paloma Valencia insiste en que, pese a las críticas y dificultades que ha enfrentado, no cambiaría la decisión de haber escogido a Oviedo como compañero de fórmula. Una apuesta política que, según ella, ha significado “sufrimiento”, pero que considera necesaria para construir una propuesta de gobierno más amplia.




