Contexto general del enfrentamiento
En medio de la recta final hacia las elecciones presidenciales de 2026 en Colombia, un nuevo cruce de declaraciones entre la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, y el abogado y también aspirante presidencial Abelardo de la Espriella, volvió a encender la controversia política.
El detonante fue una publicación en la red social X (antes Twitter), realizada por una usuaria que respalda a De la Espriella, en la que se difundía información falsa sobre la hija de Valencia, Amapola.
El contenido sugería supuestos vínculos familiares y políticos inexistentes, incluyendo que la senadora Angélica Lozano sería madrina de la menor, lo cual fue posteriormente desmentido por las propias involucradas.
La reacción de Paloma Valencia
La candidata reaccionó con contundencia y dirigió un mensaje directo a su contendor:
“Candidato Abelardo de la Espriella y sus bodegas: con mi hija no se metan”.
El pronunciamiento se dio luego de que la publicación viralizara el nombre de su hija dentro del debate político, algo que Valencia calificó como inaceptable.
Su postura se enmarca en una preocupación creciente por el uso de familiares, especialmente menores de edad, como herramientas de ataque en campañas políticas.
Respuesta de Abelardo de la Espriella
Por su parte, De la Espriella respondió también a través de redes sociales, marcando distancia frente a la publicación:
- Rechazó cualquier intento de involucrar menores en disputas políticas.
- Negó que su campaña tenga “bodegas” o estructuras organizadas para difundir ataques.
- Hizo un llamado general a todos los sectores políticos para no utilizar niños en la confrontación electoral.
Incluso afirmó:
“Los niños son sagrados. Por favor, no los usen en la confrontación política”.
El trasfondo: desinformación y uso de IA
El episodio también puso sobre la mesa un tema clave en la campaña: la desinformación digital.
La publicación original incluía elementos manipulados —algunos elaborados con inteligencia artificial— para insinuar alianzas políticas inexistentes entre Valencia y otras figuras como Claudia López.
Este tipo de contenidos, aunque eliminados posteriormente, suelen alcanzar alta difusión antes de ser desmentidos, generando impactos reales en la opinión pública.
Política, maternidad y exposición pública
El caso también reaviva un debate más amplio: el papel de la vida familiar en la política.
Valencia ha hablado en múltiples ocasiones del impacto emocional que su carrera política tiene sobre su hija, lo que ha generado tanto empatía como críticas sobre la exposición de menores en escenarios públicos.
Este nuevo episodio refuerza la línea roja que muchos consideran no debe cruzarse: el uso de niños como blanco o instrumento en disputas políticas.
Análisis: una campaña cada vez más tensa
Este choque no es aislado. Se suma a una serie de tensiones entre candidatos en una campaña marcada por:
- Alta polarización
- Uso intensivo de redes sociales
- Circulación de desinformación
- Ataques personales
El incidente refleja cómo la confrontación política ha escalado hasta involucrar aspectos íntimos de los candidatos, lo que plantea interrogantes éticos sobre los límites del debate democrático.




