El balance del paso del Pesebre Más Grande del Mundo por nuestra ciudad es sumamente positivo. Más allá de ser un espectáculo visual, este evento se consolidó como un motor de desarrollo, con más de 400.000 visitantes, lo que posicionó a Palmira en el mapa del turismo internacional, brindando magia y alegría a miles de familias, Un escenario de patrimonio y tradición.
El emblemático Bosque Municipal, joya ecológica y patrimonio de los palmiranos, fue el escenario perfecto para esta imponente puesta en escena del entorno geográfico e histórico del nacimiento del Niño Jesús. Durante su estadía, el parque recibió una asistencia masiva no solo de ciudadanos locales, sino de turistas provenientes de otros municipios, departamentos e incluso del exterior, quienes destacaron la organización y la belleza del entorno natural.
Impacto positivo en la economía local
La llegada de este evento único generó un importante alivio y dinamismo en diversos sectores:
Gremio transportador: Reportó un incremento significativo en la demanda de servicios hacia el Bosque Municipal.
Emprendedores: Pequeños y medianos comerciantes locales aprovecharon la vitrina para impulsar sus ventas gracias al alto flujo de visitantes.
Turismo: La ciudad demostró su capacidad logística para albergar eventos de talla mundial, proyectando una imagen de ciudad ejemplar, segura y acogedora.

