Pagos inmediatos podrían sumar US$282 millones a la economía colombiana para 2028 e incorporar a 5,1 millones de personas al sistema financiero

Más de 5,1 millones de colombianos podrían ingresar al sistema financiero formal, la mayor expansión proyectada en América Latina.

La transformación digital de los pagos ya no es solo una tendencia tecnológica; cada día se está convirtiendo más en una herramienta clave para impulsar el crecimiento económico y la inclusión financiera en América Latina. De acuerdo con el informe “Real-Time Payments: Economic Impact and Financial Inclusion” de Cebr y ACI Worldwide, gracias a la implementación de pagos inmediatos, estos podrían aportar US$282 millones adicionales a la actividad económica de Colombia y contribuir al crecimiento del PIB, al tiempo que más de 5,1 millones de personas se incorporarían al sistema financiero formal, la cifra más alta proyectada en la región. 

En ese sentido, este avance ya se refleja en el mercado; según las cifras más recientes del Banco de la República, el sistema de pagos inmediatos Bre-B sobrepasa hoy los 670 millones de transacciones y los $105 billones movilizados en solo medio año de funcionamiento.

“Los pagos inmediatos pueden convertirse en un verdadero habilitador de inclusión financiera porque reducen la distancia entre una persona y el sistema bancario a algo tan simple como tener un celular y conectividad. Esto permite que más negocios y más ciudadanos hagan transacciones digitales sin depender de procesos largos, costosos o complejos”, explicó Marcela Santiago Rizo, CEO de la fintech TumiPay.

Y es que este tipo de soluciones también impactan directamente la liquidez y sostenibilidad de pequeños negocios y emprendimientos. Cuando un comercio recibe el dinero de forma inmediata, puede sostener mejor su operación, pagar proveedores y mantener flujo de caja, a la vez que los usuarios se benefician de experiencias de pago más ágiles a través de herramientas como llaves digitales o códigos QR. 

En línea con lo anterior, este tipo de tecnologías como las billeteras digitales, las transferencias inmediatas y las plataformas interoperables también están ayudando a democratizar el acceso a soluciones financieras que antes parecían exclusivas de grandes empresas. Ya que hoy un emprendimiento pequeño, un comercio de barrio o un negocio ubicado en una zona rural digitalizan su operación y así profesionalizan su recaudo. Un negocio puede cobrar con un QR estático impreso en su punto físico, recibir pagos con una llave Bre-B o incluso usar un QR dinámico para montos fijos y procesos más controlados.

Ahora, Latinoamérica se ha convertido en una de las regiones con mayor crecimiento en pagos instantáneos, impulsada por modelos exitosos como Pix en Brasil y SPEI en México, que demostraron que cuando la interoperabilidad entre entidades financieras funciona, cambia el día a día de las personas, mejora la experiencia de pago y dinamiza el comercio. En el caso de Colombia, la alternativa no está solo en modernizar el sistema financiero, sino en ampliarlo.

“Los pagos inmediatos permiten pensar en un futuro donde incluso podemos imaginar interoperabilidad entre países, donde una llave pueda facilitar transferencias regionales y nuevos usos económicos. Ese es el tamaño de la oportunidad: no solo mover dinero más rápido, sino construir una infraestructura más abierta, más conectada y más incluyente”, mencionó Santiago.

Por último, agregó la experta que desde TumiPay actualmente ofrecen tres soluciones enfocadas en pagos inmediatos a través de Bre-B: llaves digitales para crear identificadores por línea de negocio o sucursal; QR dinámico, pensado para pagos con monto fijo y procesos más controlados; y QR estático, creados perfectamente para comercios físicos que buscan cobrar de forma simple, segura e inmediata, buscando así con estas herramientas llevar la inclusión financiera a un nivel más práctico, accesible y escalable.

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