Sofonías Rodríguez

El día que murió mi padre

Su recuerdo sigue vivo en la mente, el corazón todavía gime de dolor y la memoria se ve como obligada a detenerse sin importar el tiempo que haya pasado. Han trascurrido ya 59 años de la ausencia de nuestro querido padre. El 14 de octubre de 1.965, mi progenitor luego de haber sido sometido a una cirugía en la ciudad de Cali, de esas que resultan inoficiosas porque tocaba luchar contra un cáncer en el páncreas,llegó de vuelta hasta Pasto en compañía de mi madre Enriqueta.
Ya en la clínica era un enfermo terminal que por momentos quería reincorporarse y llegar en su caballo moro hasta La Joya porque ella lo hizo un completo amante de la agricultura .Allá pudo asistir la molienda en su trapiche, así como obreros deshierba, cañaduzales, cafetales, platanales y árboles frutales. Dejaba entender en su crítico estado que era donde debía estar.
Yo era practicante de último año en la Gran Normal de Occidente y como tal nos exigían vestido completo y corbata.-Llegué con el presentimiento de que la vida de ese hombre que nos dio el ser a nueve hermanos se estaba poco a poco apagando en una edad que aún podía haber trabajado en lo que tanto quiso. Pero lo más triste fue cuando entré a la sala y me dijo: Ya me va a curar doctor? Se me aguaron los ojos y sacando fuerzas que no tenia, le dije: Sí… hoy lo curamos.-Creyó que yo era el médico.- Salí con el alma destrozada y afuera solté todo el llanto escondido.

Momentos después en la mañana del 15 de octubre de 1.965, mi papá le decía adiós a este mundo. Nunca me olvido y conservo con mucha gratitud el gesto generoso y humano del profesor Francisco Montenegro Director de internos, quien me autorizó para acompañar mi familia en Sandoná durante dos semanas.-
Sofonías Rodríguez Rosero que en la década del 30 fue soldado de Colombia y estuvo como combatiente en el conflicto colombo peruano, el mismo que en ese llamado a las filas del ejército patriota salió victorioso , pero 35 años después no pudo pudo ganarle la batalla a la muerte que se lo llevó de 62 años de total entrega al trabajo tanto en el agro como en el trapiche que le dio la posibilidad de venderle panelón a la industria Licorera de Nariño.-
Hoy justo en el día del Padre evoco su nombre agradecido y sus hijos siempre hemos conservado por fortuna lo que de él aprendimos. Hasta el cielo quiero enviarle un abrazo como el que nos daba con mucho cariño en la familia, sólo para decirle, gracias querido padre. Feliz Día y denos su santa bendición!!

loading...