Desde finales de 2025 y con especial intensidad a comienzos de 2026, miles de afiliados de Nueva EPS, la entidad promotora de salud con mayor número de asegurados en Colombia, han visto cómo se ha vuelto casi imposible obtener los medicamentos que sus médicos les recetaron. Esta crisis, que conjuga problemas operativos, administrativos y financieros, ha colocado a pacientes con enfermedades crónicas, adultos mayores y quienes dependen de tratamientos especializados en una situación límite.
El problema se profundizó después de que Colsubsidio, el operador responsable de dispensar medicamentos para aproximadamente 1,6 millones de afiliados, dejara de prestar este servicio a finales de diciembre de 2025. Aunque la EPS anunció un plan de contingencia para habilitar nuevos gestores farmacéuticos, la realidad en los puntos de entrega dista mucho de las promesas oficiales: desabastecimiento, desinformación y largas esperas siguen marcando la experiencia de quienes acuden a reclamar sus tratamientos.
En Medellín, por ejemplo, afiliados pasan horas haciendo fila o regresan con las manos vacías, con fórmulas médicas que se vencen antes de poder reclamar los medicamentos prescritos. Muchos comentan que, incluso cuando llegan temprano y esperan hasta tres horas, reciben la misma respuesta recurrente: “no hay medicamentos disponibles”.
La problemática no se limita a una sola ciudad. Largas filas y confusión similar se han reportado en Bogotá, Cali, Barranquilla, Boyacá y otras regiones del país, donde los usuarios no solo desconocen dónde reclamar sus fármacos, sino que también enfrentan la posibilidad de tener que costearlos de su propio bolsillo.
Organizaciones de pacientes y defensores de derechos humanos han advertido que esta crisis no solo afecta la calidad de vida de quienes padecen enfermedades crónicas —como diabetes, hipertensión o afecciones psiquiátricas— sino que pone en riesgo la salud y, en casos extremos, la vida de los usuarios, al interrumpirse tratamientos esenciales. Las quejas y denuncias se han multiplicado, con reportes de personas que han tenido que pagar sumas considerables para adquirir medicinas que antes recibían sin costo adicional. Noticias RCN
Uno de los factores detrás de esta crisis es el desorden administrativo y financiero acumulado por Nueva EPS, que ha derivado en la terminación de convenios con operadores farmacéuticos tradicionales y en la incapacidad de establecer con rapidez puntos de dispensación eficaces. La falta de claridad sobre los nuevos puntos de atención y la carencia de comunicación con los pacientes agudizan aún más la situación.
Además, las autoridades han documentado un crecimiento significativo en las quejas formales, acciones de tutela y reclamos por violaciones al derecho fundamental a la salud, lo que refleja la gravedad estructural del problema. Las familias afectadas denuncian no solo la angustia de ver deteriorarse la salud de sus seres queridos sino también el impacto económico que les significa costear tratamientos que oficialmente deberían recibir a través de su EPS.
Ante esta situación, organizaciones como Pacientes Colombia han exigido respuestas claras y soluciones inmediatas tanto de la Nueva EPS como del Gobierno Nacional, enfatizando que el acceso oportuno a medicamentos no puede seguir siendo una batalla diaria para millones de colombianos.

