el presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, inició desde la ciudad de Cali, su primer discurso como mandatario nacional, el cual se prolongó durante una hora y 17 minutos, en el que dio a conocer como estará orientado su Gobierno: orden, autoridad, combate sin tregua al narcoterrorismo y descentralización del Estado.
Protección a la Fuerza Pública
El mandatario prometió protección jurídica a los militares y policías que actúen en cumplimiento de su deber: “Se les brindarán todas las garantías jurídicas para que no sean perseguidos por cuenta del cumplimiento de su deber. Conmigo como Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, tendrán a un defensor de todas las horas”.
Sobre la Jurisdicción Especial para la Paz fue directo: respetará el orden jurídico vigente, pero anunció que revisará “con absoluto rigor la naturaleza y los efectos de una jurisdicción que nació desconociendo la voluntad popular”.
“La reconciliación no se edifica sobre el olvido, ni sobre la absolución ilegítima de la violencia. En Colombia ningún crimen atroz volverá a ser tratado con guantes de seda por parte del Estado colombiano”, afirmó.
Se congela el gasto público
En el tema económico, el presidente Abelardo De la Espriella anunció que en las próximas horas firmará un decreto de congelamiento del gasto público.
“El régimen que abandona el poder impulsó un crecimiento desmedido del gasto, con base en un endeudamiento que debilitó las finanzas nacionales. Antes de emprender las grandes transformaciones económicas que Colombia necesita, tenemos que poner la casa en orden”, dijo.
Aclaró que la austeridad no afectará los programas sociales: “Los programas dirigidos a la población más vulnerable serán preservados en la era del tigre.”
Las mujeres serán protagonistas
De la Espriella, destacó que las mujeres tendrán un papel central en su gobierno. “Conformaré un equipo de mujeres excepcionales en las distintas áreas del gobierno, porque durante largo tiempo muchas colombianas con talento, preparación y carácter fueron relegadas a un segundo plano”.
Homenaje a Miguel Uribe
El mandatario rindió homenaje a Miguel Uribe Turbay, senador asesinado durante la campaña, a quien calificó de mártir. “Gracias, Miguel Uribe Turbay, en el cielo, Colombia nunca te va a olvidar”, dijo. El presidente del Senado, Honorio Henríquez, también lo había recordado minutos antes durante la ceremonia.
De la Espriella apeló a la figura histórica de Rafael Núñez y su concepto de regeneración para enmarcar su proyecto de gobierno, pero con una diferencia: mientras Núñez fortaleció el poder central, él propone el camino inverso.
“La excesiva centralización administrativa se ha convertido en un verdadero obstáculo para el progreso. La nueva regeneración exige un Estado nacional fuerte y unas regiones capaces de decidir, ejecutar y construir su propio desarrollo”, señaló.
Seguridad será una prioridad
En materia de seguridad fue contundente. Les impartió a las Fuerzas Militares y de Policía “la orden perentoria de combatir a todas las estructuras criminales” y cerró la puerta al diálogo con grupos armados ilegales: “La opción del diálogo está completamente agotada. El Estado históricamente fue suficientemente noble. En la era del tigre será contundente y certero contra el crimen”.
Como confirmación de este propósito, desde anoche, cumpliendo las directrices del presidente Abelardo de La Espriella, se comenzó a realizar el traslado a diferentes cárceles de máxima seguridad de cerca de un centenar de cabecillas de grupos criminales.
Anunció que en las próximas horas su gobierno expedirá el listado de grupos narcoterroristas para dotar a la Fuerza Pública de instrumentos legales para el combate.
También anunció el fin de la política de sustitución de cultivos ilícitos: “La coca dará paso al coco, al cacao, al café, al maíz, a la palma y a una agricultura honrada, próspera y libre en la patria del milagro”.
En el evento, el himno fue cantado por la cantante barranquillera Maia, quien conmovió al público con su interpretación. La artista también hizo, después del juramento del presidente, un canto de alabanza que fue la antesala a un momento religioso dentro de la ceremonia de toma de mando del abogado.
El presidente del Senado, Honorio Henríquez, fue quien tomó juramento del abogado De la Espriella como presidente. Inmediatamente después, el presidente tomó juramento del vicepresidente, José Manuel Restrepo.


