El concejal Juan Camilo Chávez volvió a encender el debate político en
Villavicencio al recordar que hace 12 meses estuvo en el Parque Fundadores
denunciando presuntas irregularidades en el contrato del Festival Llanero. En ese
entonces, advirtió que “estamos ante un hecho descarado, todo el proceso, la
adecuación, la convocatoria, todos los estudios previos los hace el subdirector de
Turismo que presuntamente es el que pertenece a la empresa”.
Hoy, Chávez señala que las alertas que lanzó no solo fueron validadas, sino que
derivaron en hallazgos de alcance penal, fiscal y disciplinario.
Irregularidades
Según Chávez, la Contraloría Municipal encontró irregularidades en el contrato
138 de 2024, “el más costoso de la historia”, con un valor superior a los $3.530
millones. El concejal explicó que, de acuerdo con la Ley 80, este tipo de contratos
exige la vinculación directa con los artistas o sus representantes. No obstante,
aseguró que la administración habría utilizado una “jugadita” para tercerizar la
contratación a “un amigote del alcalde” a través de la empresa Alivepro
Producciones, donde según su denuncia previa trabajó el subdirector de Turismo,
Alexis Gutiérrez. “El subdirector es quien recomienda a quién contratar,
casualmente para entregarle este contrato a dedo a presuntamente la empresa de
él”, afirmó.
Tercerización
El concejal agregó que la Contraloría le dio la razón al señalar que el contrato de
prestación de servicios de apoyo a la gestión no debía haberse ejecutado bajo esa
figura y que existió una tercerización ilegal. Además, criticó la programación
artística del evento, asegurando que el Festival Llanero terminó siendo “un festival
costeño, un festival vallenato”, en contravía del Acuerdo Municipal. Mencionó
cifras como $1.100 millones por 30 minutos para Silvestre Dangond y $480
millones para el Grupo Niche, gastos que según dijo, suman $2.559 millones y que
podrían configurar un presunto detrimento patrimonial y una posible desviación de
recursos.
Chávez también reveló que la Contraloría solicitó al contratista los comprobantes
de pago de más de $2.500 millones destinados a los artistas, pero que este no
entregó los soportes completos. “El contratista se negó a dar evidencias. La
Contraloría lo sancionó por conchudo e irresponsable, y por negarse a entregar
información a una autoridad fiscal”, señaló.
Finalmente, el concejal concluyó que existen inconsistencias graves: “No aparecen
soportes de más de $2.600 millones por los que tienen que responder. No es que
falte plata en Villavicencio, sino que abundan los ladrones. Hoy Villavicencio está
peor que nunca por su culpa, alcalde”.




