Por: Chucho Martínez
La primera vez que escuché el término olímpico fue en el mundial de fútbol de 1962 cuando el colombiano Marcos Coll cobró un tiro de esquina y con comba entró en la portería de la selección de la Unión Soviética, empatando el partido a 4 goles. De allí salió el cuento de que las siglas en ruso CCCP, significarían: Con Colombia Casi Perdemos.
En 1972 en los juegos Olímpicos de Múnich Alemania, un comando palestino llamado “Septiembre negro” asesina a 11 atletas israelíes capturados en la Villa Olímpica. Este hecho nos traslada a los juegos olímpicos de Berlín en 1936 en los que Adolfo Hitler intentó demostrar, a la brava, la superioridad de la raza aria, pero un atleta afroamericano se le enfrentó ganando 4 medallas de oro en atletismo. Pero Hitler manipuló para que la mayor cantidad de medallas fuera ganada por su país, algo así, como hacen los políticos para ganar elecciones
Los primeros Juegos Olímpicos de la antigua Grecia fueron una fiesta local en el santuario de Olimpia en honor a Zeus. En la mitología griega, en el monte del Olimpo vivían los principales dioses del panteón griego, que estaba presidido por Zeus. Como tal, es un lugar prácticamente inaccesible, franqueado por nubes, donde había palacios y los dioses contemplaban al mundo y eran entretenidos por las musas. Los juegos olímpicos modernos empezaron en Atenas en 1896, la antigua capital de Grecia.
Hoy Olímpica es una cadena de droguerías y almacenes de unos magnates costeños, o nombre de tiendas donde se venden artículos deportivos. Pero también se utiliza la palabra olímpico para denotar frescura, tranquilidad, descaro y hasta sinvergüencería como la de muchos políticos que aún no han cumplido las promesas del período anterior y ya están prometiendo más para las siguientes elecciones. U otros que ni hablan en el parlamento donde, se va a parlar, para justificar sus sueldazos, una variante de la cleptocracia. O los ricos que muy olímpicos se hacen los pendejos con las demandas que originaron el estallido social, que puede repetirse si no se aprueban reformas que modernicen al país.
En los actuales juegos olímpicos de París hay una relación directamente proporcional entre países desarrollados y medallas ganadas. Salvo Cuba que va ganando más medallas entre los países de América latina.

