Este lunes 2 de febrero, las principales ciudades de Colombia enfrentan una preocupante escalada de violencia homicida. El inicio de 2026 ha estado marcado por una preocupante escalada de homicidios en las principales ciudades de Colombia, especialmente en Cali, Barranquilla y Medellín, donde las cifras de asesinatos, lejos de disminuir, reflejan la persistencia de guerras criminales, disputas entre organizaciones ilegales y ajustes de cuentas ligados al narcotráfico, la extorsión y otras economías ilícitas.
El panorama más alarmante se registra en Cali, donde en menos de un mes han sido asesinadas más de 90 personas, una cifra que ha encendido las alarmas de investigadores y autoridades locales. Uno de los episodios más impactantes ocurrió el pasado fin de semana en un lujoso restaurante del sector El Peñón, al norte de la ciudad, donde cinco sicarios ingresaron y asesinaron a un hombre que se encontraba con su familia.
En Barranquilla, el 2025 cerró con 725 homicidios en Barranquilla, Soledad, Malambo, Galapa y Puerto Colombia. En lo corrido de 2026 ya se registran 79 asesinatos, lo que representa un aumento del 14 %, según cifras oficiales. Uno de los casos que más conmoción causó fue el asesinato de un niño de 12 años en el barrio La Esmeralda, en medio de un ataque armado contra una tienda que presuntamente se negó a pagar una extorsión.
En Medellín, aunque Medellín cerró 2025 con 346 homicidios, una de las cifras más bajas en los últimos 40 años, según la Alcaldía, el temor ciudadano persiste. Solo el 1 de enero de 2026, dos personas fueron asesinadas, marcando el inicio del conteo anual. Desde entonces, la ciudad ha registrado al menos 27 homicidios, concentrados principalmente en comunas como La Candelaria, Belén, San Javier y Doce de Octubre.
El 23 de enero, dos asesinatos con signos de extrema violencia estremecieron a la ciudad: dos cuerpos fueron hallados con la cabeza envuelta en papel vinipel, uno en el barrio Berlín (Aranjuez) y otro en Popular. Para investigadores, estos hechos tendrían todas las características de una vendetta criminal.
Las autoridades reconocen que el denominador común es la reconfiguración del crimen organizado, que ha trasladado viejas disputas territoriales a los centros urbanos, afectando directamente la seguridad ciudadana.




